Browsing Tag 'literatura'

hqdefault

“García Márquez dijo una vez que a la buena literatura se llega a través de la mala”.

vs

“En los últimos años se han incrementado las novelas basadas en hechos y personajes de la realidad. Acaso el periodismo es un taller que le sirve al escritor para humanizar su escritura. Para añadir una ventana allí donde antes solo había un espejo”.

four-allegories-envy-by-Giovanni-Bellini-107

“Rojas Herazo decía que hay que hacerse perdonar el éxito. La pregunta es cómo.
– Muriéndose, como acaba de hacer Mutis. Cuando el escritor muere, sus malquerientes no solo le perdonan el éxito: también le prodigan algunos aplausos.
– ¿Lo aplauden por la obra que deja o porque ya no podrá seguir siendo exitoso?”

quote-Mark-Twain-the-reports-of-my-death-have-been-88406

Usando una ouija, dos mujeres tomaron el dictado del fallecido escritor. La reseña del New York Times sobre el texto: si regresó de la muerte para esto, tal vez sería mejor que en el futuro se quede donde está.

13#

“Monika, como decía, esperó en el despacho. Tenía un revólver en la cartera. El arma, se sabría, era de la editorial de Giangiacomo Feltrinelli -que estaba en la clandestinidad. Era el 1 de abril de 1971, era el despacho del consulado de Bolivia en Hamburgo, era aquí. No hacía calor”.

Zemanta Related Posts Thumbnail

“Rosen, ausente de Dios, se prepara para enfrentar lo que él considera “la vida real”. Ni más ni menos que la lucha sin piedad de todos contra todos. El arte del engaño y la simulación constituyen sus principales armas para jaquear al mundo…”. Anticipo de la nueva novela del autor de “Tesis sobre un homicidio”.

Carnival-Mask2

“Las caretas – ya lo decía Oscar Wilde – resultan a menudo más reveladoras que las caras”.

7

“En este lugar aprendí la importancia de Estambul en la geografía política del tango. Fue una noche como esta: una judía turca y una musulmana tanguera sin tachador ni rulos. La turca musulmana que se desnudaba gracias al sí de la otra turca ya desnuda”.

prison-africa001-300×193

Iba de Londres a Cape Town y acabó en la prisión de Bole, en las afueras de Addis Abeba. ¿Fatalidad? ¿Injusticia? Historia de un viajero que quizás descubrió la respuesta a la pregunta de qué, pero qué demonios hacemos aquí.

Cuadernos en suite: nuestras caravanas, herrumbradas y gitanas, por Gabriel Magnesio

“Es conveniente, para seguir operando desde el margen, ponerme el sombrero o conseguir un paraguas”.