Editorial Nudista: como "Los detectives salvajes", pero en Córdoba

2 junio, 2012

 

En el video que presentó la editorial Nudista al mundo, un hombre y una mujer se desnudan en un cuarto lleno de papeles –como si quisiera resumirla literatura en ese acto. Pero quizás también resume, a dos años de su lanzamiento, la historia de la editorial, que desde el comienzo desafió no sólo algunas convenciones sobre qué se puede y que no se puede editar, sino que desatendió cuanto la rodeaba y decidió presentarse tal y como había sido concebida –sin concesiones.

Nudista nació en la ciudad de Córdoba, bajo un sencillo imperativo (como diría su director y fundador, Martín Maigua) “ético, no editorial”: publicar libros en el interior de la Argentina sin que los escritores se vieran obligados a poner un peso. Tan absurdo sonaba esto en unas provincias donde la edición pagada por el autor, o incluso la autoedición, son la norma, que le pronosticaron una rápida y estruendosa caída.

Contra esos funestos augurios, Nudista agotó las tiradas de 500 ejemplares de sus primeros títulos y se hizo notar casi enseguida con un catálogo que combina escritores de todas las puntas del país. Hoy se pueden encontrar sus ejemplares en el las librerías del interior, pero también de Buenos Aires, y en festivales y encuentros literarios. Las tapas de sus libros se reconocen fácilmente: muestran siempre una fotografía extendida, como si se tratara de un afiche que publicita una película.

Cuando se le pregunta a su director por la clave del éxito, habla de la elección de libros con voz propia, sin importar la edad del autor ni el género de la obra. Baste decir que la poesía es una de sus obsesiones: ocupa casi la mitad de su catálogo y ya planea lanzar segundas ediciones.

 

Dice Martín Maigua:

Tenía la idea de una editorial desde hace mucho tiempo. Cuando empecé a darme cuenta de que la literatura podía ser la base que nuclee otras experiencias, no sólo artísticas, sino también sociales y afectivas. A fines del 2008, habíamos creado junto a Diego Monsalvo y otros colaboradores un evento artístico que giraba alrededor de la poesía, donde convivía la música, la pintura digital y sets teatrales. Se llamaba el Circo invisible e hicimos cuatro ediciones, dos en Córdoba, una en Salta y otra en Purmamarca. Si bien teníamos una buena recepción, requería un esfuerzo muy grande, de producción e inversión de dinero, que no era redituable. Por ende, no pudimos sostenerlo, sumado a que cada uno tenía sus propias actividades.

La editorial se nutrió de esta experiencia. Me interesó ese espíritu de convivencia creativa que podía contenerse en los libros, o a partir de ellos.

La primera inversión fue privada. Yo no tenía el dinero, pero sí tenía las ganas y la decisión ya estaba tomada. Así que, sin dudar, fui al banco y me suscribí a un préstamo.

El nombre para la editorial me lo propuso el poeta Agustín Privitera. Una vez volvíamos de las Sierras cordobesas hacia la ciudad y, en el auto, el escrito, Luciano Lamberti y Agustín se pusieron a tirar posibles nombres. Hasta ese momento ya tenía casi todo armado (el concepto y los colaboradores,) pero no teníamos el nombre. Agustín, en un momento, dijo “Nudista: se tiene que llamar así”. Encajaba perfecto con la idea del proyecto. Una idea que continúa latente en nuestras ediciones: no estamos cerrados a un género ni estilo determinado, ni tampoco nos fijamos en la generación a la que “pertenezcan” los autores. Todo nuestro catálogo es una misma colección: una colección nudista.

Nuestros primeros colaboradores estaban ligados a la literatura. Juan Cruz Sánchez Delgado, quien saca las fotos que usamos en las portadas de los libros; Lucas Moreno, creador de los book-trailers de la  editorial; y Carlos Miguel Díaz, que ejecuta la difusión. Desde el principio hemos tratado de conjugar de manera creativa y profesionalmente el trabajo de producir y lanzar un libro al mundo. Además de ellos, con el tiempo se fueron sumando otros integrantes que son muy críticos del trabajo que hacemos. Eso creo que es lo mejor de un buen equipo.

 Los primeros libros que sacamos fueron “Despiértenme cuando sea de noche”, una colección de cuentos de Fabio Martínez, un tartagalense que vive en Córdoba, y dos libros de poesía, “1027” de Eloisa Oliva  y “El mundo no es más que eso” de mi autoría. El libro de Fabio se agotó en sólo seis meses. Recuerdo cuando fuimos presentarlo a Tartagal: fue un acontecimiento único en esa ciudad y lo recibieron como un hecho heroico.

Los libros de poesía también tuvieron una rápida presencia en el ámbito local y  fuera de Córdoba. El libro de Eloisa  salió reseñado en el Diario de Poesía, y, en el mismo número, publicaron poemas de “El mundo no es más que eso”. Con esos tres libros llegamos a algunas librerías de Buenos Aires. Actualmente, los tres están agotados, fueron reseñados y hasta el día de hoy los siguen buscando. Por eso, muy pronto lanzaremos segundas ediciones, algunas de ellos en formato digital.

 

Con la plata de la venta de estas ediciones, se decidió reinvertir. Editamos otros dos libros de poesía, uno de Pablo Natale y el quinto, de Osvaldo Bossi. El libro de Pablo tuvo una repercusión interesante (la tiene todavía,) que en parte puede deberse a que él es músico (su banda se llama Bosques de Groenlandia). Hace años, había publicado “Un oso polar”, un libro de cuentos que es una joya en la narrativa cordobesa. Entonces, su libro de poesía fue muy esperado. Recuerdo que a este libro lo vendimos en recitales de bandas indie locales. La venta en estos circuitos es curiosa e importante. Se trata de vender libros en la trasnoche, al lado de una barra que expende cerveza y fernet. El público presta su atención a la banda en el escenario y los libros son algo secundario. La tapa es lo primero que se ve y, si interesa, es el punto de partida para contar al que se acerca todo lo que puede encontrar en el libro y en el trabajo por detrás.

Con el libro de Osvaldo Bossi, fue un antes y un después. Osvaldo es un poeta porteño muy reconocido en el ámbito nacional. Nos habíamos hecho amigos en una clínica en Córdoba antes de que existiera Editorial Nudista. Cuando el proyecto de su libro estuvo avanzado, Osvaldo vino a casa unos días y trabajamos a pleno en los detalles del libro. Me acuerdo de cuando sacamos la foto para la tapa del libro: nos subimos a una terraza altísima para hacer una toma panorámica de Córdoba. Ese fue el primer libro que presentamos en Buenos Aires. Muchos nos escribieron desde otras provincias para conseguir el libro. Además, nos asociamos con un sello discográfico (Ringo Records, que lanzó lo mejor del indie cordobés) para sacar un CD con los poemas leídos por Osvaldo.

 Ese fue un momento de gran crecimiento. De hecho, el siguiente libro que publicamos fue el más reseñado. Federico Falco es un narrador cordobés que fue seleccionado por la revista Granta como uno de los 30 narradores jóvenes más importantes de Latinoamérica. Apenas lanzamos Nudista, Fede estaba en una residencia en Nueva York. En un momento, vino a Córdoba de vacaciones –recién teníamos nuestros primeros tres libros, y yo le dije que alguna vez quería publicarlo. Cuando él regresó a Córdoba, un día nos juntamos a charlar y él nos dio el ok. A los 3 meses de esa reunión, ya estábamos presentando su libro en la Feria de Córdoba. A partir de allí, empezamos a tener espacios en medios masivos como Perfil, Ñ o, como en el caso de los libros de poesía, en el Diario de Poesía y en el suplemento Radar. Nos llegaron mails de todo el país, incluso del exterior, para obtener el libro.

 A partir de allí, lo primero que tuvimos que hacer es concebirnos como una pequeña empresa, con conciencia de sí. Cada peso que ingresa a la empresa es reinvertido en las publicaciones futuras, generando un circuito que amplía cada vez más nuestro catálogo y nuestra difusión. A su vez, hasta ahora hemos usado casi en todos los casos un modo uniforme, valiéndonos de book-trailers, flyers impresos, presentaciones en vivo y nuestro propio ciclo de lecturas, llamado Lectura Q. Por eso, siempre decimos que  la literatura es nuestro punto de partida, es decir que ponemos la creatividad al servicio del trabajo necesario para cada libro. Por ello son importantes para nosotros desde la foto hasta la tipografía que usamos, y hasta la manera de ofrecerlos al público. Por ejemplo, para nuestros próximos títulos estamos trabajando nuevas formas de publicitarlos, porque nos hemos convencido de que cada libro necesita su propio plan, independientemente de las formas con que venimos trabajando, y responde el mercado.

Por último, si hablamos de poesía, no creo que tengamos una fórmula, pero sí puedo decir que casi todos los libros de poesía que venimos editando se agotaron y de algunos de ellos lanzaremos una segunda edición. No sé bien si eso los hace exitosos, porque también habría que medir en qué sentido se cree en el éxito de un libro. En Nudista, creemos que un libro puede contener un cúmulo de sentidos y cuando esos sentidos están conectados uno con otro, como células de un organismo mayor, tenemos un objeto con esplendor propio. Nuestro objetivo es que al lector le lleguen esos sentidos con la sola unidad del libro.

 

, , , , , , , , literatura

Leave a Reply