Japón: la fuga de 337, el pingüino que quería algo más que sólo esto

18 mayo, 2012

Después de que el pingüino número 337 hiciera una audaz apuesta a la libertad  desde un acuario de Tokio y desapareciera en las aguas de la Bahía de la ciudad, hace dos meses, muchos temieron lo peor.

Pero este pingüino Humboldt, de solo un año, ha resurgido en una filmación en una parte diferente de la bahía, flotando en el agua y aparentemente sano.

Todavía demasiado joven para determinar si es macho o hembra y, por tanto, solo conocido por su número, 337 escaló una pared de piedra de cuatro metros y se escurrió a través de una alambrada de púas para escaper a la bahía en marzo de 2012.

“Se puede ver que tiene los mismos anillos alrededor de su aleta e idénticos rasgos facials”, dijo Kazuhiro Sakamoto, subdirector del Parque Vida Acuática de Tokio cuando le mostraron la filmación del escapado tomada por la guardia costera de Japón. “No parecía que hubiera adelgadazado en estos dos meses o estado sin comida. No lucía más débil. Así que parece que ha estado viviendo bastante feliz en medio de la Bahía de Tokio”.

El Pingüino 337 fue filmado a principios de mayo cerca del Puente del Arco Iris de Tokio.

En los días que siguieron a su escape, el acuario lanzó un llamado a toda la ciudad para que avisaron de su paradero y envió cuidadores a los sitios de caza de pingüinos en toda la bahía.

Recibieron cientos de informes de avistamientos, algunos de tan lejos como Japón occidental, pero Sakamoto dijo que la mayoría probablemente habían confundido cormoranes con los pingüinos, que no vuelan. Sólo un 30 por ciento de los reportes fueron considerados genuinos.

La Bahía de Tokio es una porción de agua atestada y de mucha actividad que bordean la ciudad, densamente poblada, y el area que rodea al acuario está cubierta de cement y altos edificios de departamentos.

Mucha gente temío que el agua estaría demasiado contaminada para la salud del ave. Más recientemente, informes de altos niveles de radiación en la bahía alzaron la preocupación.

“Dicen que hay radiación allí, así que tengo los dedos cruzados para que pueda vivir en la Bahía de Tokio”, declaró un vecino, Tateki Futagami.

Probablemente, el ave ha estado llenándose de peces pequeños durante el día y volviendo a la costa por la noche a descansar.

Salido de cascarón en 2011, 337 compartía su vida en un encierro externo y rocoso del acuario con otros 135 Humboldts y cierta cantidad de otros pingüinos. Sakamoto atribuyó la fuga a un deseo de aventuras.

Aquí, versión original de este artículo.

 

 

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2 Comments → “Japón: la fuga de 337, el pingüino que quería algo más que sólo esto”

  1. VMGB 1 year ago   Reply

    Hay una errata: “macho o hombre”. Será hembra ;)

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