Este fin de semana, hasta la loción para después de afeitar de Gilad Shalit fue un tema de discusión. Un comentador de alto nivel informó a la galvanizada nación, con infinita seriedad, que los expertos en psicología de las Fuerzas de Defensa Israelíes recomendaban a su familia que le llevaran su loción de afeitar favorita para hacer más fácil su regreso. Un cartel electrónico en la entrada de un bar de Tel Aviv emitía un mensaje no menos grotesco: “Precios especiales para tragos de Absolut y Finlandia.. Bienvenido a casa, Gilad Shalit”.
Shalit regresará a su casa el martes, como se ha esperado. Regresará no a un país sino a una telenovela en la que las emociones son siempre y para siempre el único idioma. Debemos desear que regrese con buena salud mental, pero ciertamente no estará regresando a una sociedad saludable. Regresará a una sociedad en psicosis. La psicosis nacional alrededor de su suerte comenzó el día en que fue capturado y ahora está alcanzando su climax. Las FDI prepararon varios uniformes para él, se informó, para el caso de que el muchacho nacional haya perdido mucho peso –lo más importante es exhibirlo en uniforme, como corresponde a un héroe de guerra.
Yedioth Ahronoth ya lanzó campañas de venta disfrazadas bajo el slogan: “¿Querés escribirle a Gilad?”, y los cientos de miles de lazos amarillos que se agitan en cada árbol y en cada espejo retrovisor de cada auto se agitarán por última vez en la brisa otoñal. Israel volverá a darse a sí misma una palmada en la espalda por su solidaridad, hermandad y responsabilidad mutua –no hay nadie igual a nosotros.
En el fin de semana, un brigadier retirado escribió: “Esa es exactamente la diferencia entre nosotros y ellos”. (¿Cuál es la diferencia exactamente? Eso no quedó claro). Y un general reservista declaró: “Hamas tiene un corazón de piedra” (como si alguien que detiene decenas de miles de prisioneros palestinos, algunos de ellos prisioneros políticos, algunos sin juicio, algunos detenidos durante años sin visitas familiares, tuviera un corazón de oro).
En los últimos cinco años, ni un solo israelí ha permanecido apático frente a la suerte de Shalit. Así debe ser, y es motivo de orgullo. Que se haya humanizado a un solo soldado, con una cara (pálida), con padres (nobles) y un abuelo (preocupado), y aún que haya sido convertido en un “chico”, es señal de una sociedad humanitaria. Uno puede incluso aceptar la naturaleza frenética de la sociedad israelí, que va de una situación extrema a otra en un pestañear. Los dos soldados que fueron muertos durante el secuestro de Shalit son soldados desconocidos, Shalit se conviritió en un héroe icónico; Isaac Rabin se convirtió de la noche a la mañana de primer ministro despreciado en santo. Soldados perdidos en acción han sido olvidados, otros soldados cautivos nunca se volvieron símbolos nacionales y sólo Shalit se convirtió en lo que se convirtió.
Cinco años en los que sólo raramente un boletín noticioso no mencionara su existencia.
Aparentemente, hubo algo en Shalit y en sus padres que capturó el corazón del país. Y esto también es bueno.
El problema comienza con las ridículas coronas que reclamamos para nosotros mismos y con la hipocresía, el vacío y la ceguera que las caracterizaron. La campaña para liberar a Shalit, en la que no estuvieron ausentes aspectos repelentes, como los esfuerzos para evitar las visitas a los prisioneros palestinos, se volvió una campaña del Estado, una válvula de presión para la manifestación de preocupación e involucramiento civil –vacía y superficial, como la “juventud de las velas” que sollozó en el asesinato de Rabin y votó a Netanyahu en la siguiente elección.
¿Quién no está en contra del terror y a favor de la liberación de Shalit? Pero la misma sociedad sollozante no se preguntó ni por un momento, con honestidad y coraje, por qué Shalit fue capturado. Ni por un momento se dijo a sí misma, con coraje y honestidad, que si continuaba por el mismo camino habría muchos más Gilad Shalits, muertos o capturados. En sucesivas elecciones votó, una y otra vez, por gobiernos de centro y de derecha, de los que garantizan que Shalit no será el último. Ató lazos amarillos y apoyó todas las banderas negras. Y ninguno lo dijo, con honestidad y coraje: Shalit es el precio inevitable de un estado que elige vivir por la espada para siempre.
Nadie lo preguntó nunca: ¿Por qué es permisible negociar con Hamas sobre la suerte de un solo soldado pero está prohibido hacerlo sobre la suerte de dos pueblos que se desangran?
En cambio, la sociedad israelí se envuelve ahora en una capa de superioridad moral y de autoelogio: qué preocupados estamos por la suerte de un solo soldado. ¿Y qué hay de la suerte de muchos soldados, de un ejército entero, de un pueblo entero?
Texto original, en inglés, aquí.
Gideon Levy es columnista del diario israelí Haaretz. Más sobre él y sobre el diario, aquí.



tavo
7 mess atrás
Es mentira que los palestinos presos son todos terroristas,de hecho hay mas de 300 niños palestinos presos en israel,otros muchos fueron presos en la operacion plomo fundido por defender gaza del ataque de israel,defenderse es ser terrorista??pero los sionistas extremos solo quieren ver eso sin preguntarse si el soldado shalid no es un terrorista a los ojos de una madre palestina que vio a sus hijos morir,solo que usa uniforme y responde a un ejercito bien estructurado no lo hace menos criminal,se asesina igual con una bomba al cuerpo que con f 16 y merkavas,nunca israel tendra paz simplemente porque quiere apoderarse de cisjordania y esa es la verdad y mientras tenga impunidad absoluta seguiran construyendo su camino autodestructivo extremista.
nahiara
7 mess atrás
La diferencia entre ellos (terroristas) y nosotros , es que “ellos” no harían este intercambio de mil presos por 1 soldado. Los palestinos presos lo estaban por haber atentado contra la vida de civiles! por eso no tienen un corazón de oro.Que terrorista tiene un corazón de oro?
Y los soldados que murieron junto a Gilad fueron mencionados en su momento , como todos los soldados que mueren en Israel casi a diario! Pero no podemos traerlos a la vida! En cambio a Gilad SI!!! Por eso se armo esa mal llamada ” novela” que mencionas en el articulo.
Israel trajo a casa a un hijo y todos los judíos de todo el mundo estamos orgullosos de eso!!!!
Hoy es un día de festejo!
Shalom!