La nueva industria del chisme de 24 horas: el boom de la infamia como género periodístico

May 22nd, 201112:23 pm @

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A fines de julio de 2010, la Policía de Southampton, Nueva York, acusó a Michael Lohan, padre de la actriz Lindsay Lohan, de haber apremiado físicamente a su prometida. Cuando la noticia llegó al website de chismes TMZ, Lohan se encontraba en la Sunset Tower de Los Angeles; había estado en el circuito de entrevistas en los medios hablando sobre el encarcelamiento de su hija por el crimen de conducir borracha.

Lohan no fue más remilgado acerca de sus propios problemas legales. En su cuarto de hotel y el pasillo zumbaban vertiginosas negociaciones –tanto él como su entorno, que incluía a dos robustos y enjoyados guardaespaldas, realizaban las transacciones con la puerta abierta. Todo podía ser oído por cualquiera que pasara –o, por coincidencia, por un reportero del New York Times que se hallaba en el cuarto de al lado.

Un asociado de Lohan repasó el plan: desatar una guerra de ofertas entre TMZ y su rival, el website Radar, por la versión de Lohan y por unas grabaciones embarazosas de su prometida, Kate Mayork, que decía poseer. “Lo que tenés que hacer es monetizar esto”, decía el asociado, y añadió: “Lo que tenés que buscar es que paguen por la exclusividad”.

Por cierto, Radar publicó cuatro posts “exclusivos” en los que citaba a Lohan negando las acusaciones y amenazando con publicar las grabaciones de Major.

Así es como funciona el nuevo mundo del chisme de veinticuatro horas continuas, en el que incluso el enredo legal de una celebridad clase B puede ser manipulada para hacer dinero fácil, alimentando el apetito aparentemente inacabable del público por los trapos sucios de los famosos

Una constelación creciente de websites, revistas y programas de televisión atienden esta industria minuto a minuto, creando un río de dinero para los secretos de las estrellas o cuasi-estrellas. Un análisis de las estimaciones de publicidad de estas publicaciones muestran que la corriente de ingreso alcanza ya más de 3.000 millones al año, lo que ha llevado a la industria del chisme a sacar a la luz trivialidades salaces en una escala no vista desde que los tribunales de California cerraron las páginas de escándalos en los años 50.

Esta industria golpeó con más fuerza la semana pasada, cuando se supo que el ex gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, había tenido un hijo con el ama de llaves de su familia.

Radar fue el primero en revelar la identidad de la madre, en un informe conjunto con la revista Star. Rápidamente TMZ inundó su sitio con fotografías de ella. Varias publicaciones de chismes estaban preparadas para ofrecer mucho dinero por cualquier video o fotografía de la amante.

El viernes, TMZ posteó el documento más confidencial del affaire: la planilla de banco que firmó Schwarzenegger el año pasado para darle el primer pago para una casa.

“No sé quién lo obtuvo ni cómo lo obtuvo”, declaró el oficial de hipotecas involucrado en la venta, David Rodríguez.

Este tráfico de secretos tiene su propio reparto de estrellas y maravillas de un momento, intermediarios que apuestan alto e intrigantes de baja estofa, muchos de los cuales siguen un sistema fluido de reglas que no siempre se compadecen con las leyes estatales o federales, sin mencionar las de parentesco o amistad.

Hay un creciente esfuerzo por detener el flujo de información privada. En los últimos años, un equipo del Departamento de Justicia federal con oficina en Los Angeles ha conducido una amplia investigación sobre la filtración de los registros de salud de los famosos y otros archivos confidenciales, de acuerdo con funcionarios intervinientes. Trabajando en secreto, han indagado en casos que involucraban a Tiger Woods, Britney Spears y Farrah Fawcett, entre otros.

Esa pesquisa es sólo una de al menos seis para determinar si trabajadores de hospitales, la oficina forense y el Departamento de Policía han aceptado dinero a cambio de información privada, según las fuentes, muchas de las cuales hablaron a condición de mantener su anonimato.

Pero el pago a menudo se realiza en efectivo, lo que vuelve difícil rastrearlo, dicen los investigadores, y las nuevas leyes destinadas a cerrar este geyser de información, muchas de ellas promovidas por Schwarzenegger, apenas han servido. “A veces, creo que estamos perdiendo”, declaró un investigador.

Cada vez más las celebridades son algo más que víctimas. Por si hubiera pocas personalidades de alto perfil en rehabilitación, enfrentando cargos o –a la Charlie Sheen— en exhibición pública de su descalabro, una pila de estrellas de reality shows, ex estrellas de reality shows y posibles estrellas de reality shows han llenado el bache con trucos propios para atraer la atención.

Algunos han violado la ley –como la pareja de Colorado que denunció falsamente que su hijo estaba flotando, perdido, en un globo de helio—o, como sospechan a veces las autoridades, han fingido violar la ley para crear historias vendibles, montando supuestos enfrentamientos físicos o peleas domésticas.

En al menos un caso, una investigación criminal se volvió parte de un show. Después de que fiscales de Utah abrieran una investigación de bigamia sobre la familia Brown del programa de TLC “Sister Wives” (Esposas Hermanas) —un hombre, cuatro mjeres y 16 niños—, el clan se mudó a Nevada. El escape se realizó en tiempo real en TMZ, en un episodio listo para ser exhibido el domingo por la noche.

Algunos oficiales de la ley que manejaron la queja criminal en Southampton contra Lohan se preguntaron si podrían haber jugado un papel menor en un guiòn interminable que los Lohan estaban escribiendo sobre sí mismos. Después de todo, observó un oficial en una entrevista, el supuesto apremio físico tuvo lugar en la casa en que Lohan y su prometida, Major, estaban filmando un futuro reality show llamado “Celebrity House NY.”

El informe del incidente de Major, que no estaba disponible en forma pública, encontró su camino hacia TMZ, y los fotógrafos del website justo la encontraron cuando dejaba las oficinas de su abogado en Manhattan.

“Te deja pensando”, declaró el oficial después de que Major desistió de su acusación.

TMZ y Radar han desenterrado tantos documentos criminales y de salud confidenciales acerca de los Lohan que el juez Keith L. Schwartz de la Corte Superior de Los Angeles expresó, frustrado, su maravilla: “Quizás deberían engancharse en la CIA” (…)

La pantalla de la computadora brilló mientras David Perel, el editor a cargo de Radar Online, trabajaba desde la oficina a oscuras en su casa de Delray Beach, Florida. Los reporteros estaban colgando un torrente de artículos –uno sobre la amputación de la pierna derecha de la actriz Zsa Zsa Gabor; otro sobre Charlie Sheen retozando con escorts; y una entrevista con la ex estrella de baseball Lenny Dykstra, en la cual se defendía de las acusaciones de una ex estrella porno de que le había pagado por su “compañía” con un cheque falso.

“Un día lento”, observó Perel (…) Postear más de 30 artículos exclusivos por día es común. “Estamos tratando de construir lo que llaman adictos online”, dijo.

TMZ, propiedad de Time Warner, creó el modelo en 2005, levantando el negocio de noticias de entretenimiento al probar que existe una enorme audiencia para una continua actualización de chismes. Su fundación siguió a la aparición de unas “celeb-utantes” expertas, como Paris Hilton, que estaban felices de invitar a paparazzi elegidos para rastrear cada uno de sus movimientos –fueran a un raid de compras o un arresto por conducir ebrias.

“Estaba basado en la reality-TV”, indicó Stephen Lenehan, un veterano del negocio de las agencias de fotografía. “Se puede vivir con las celebridades minuto a minuto”.

(…)

Es difícil categorizar a Jenelle Evans. Para la Policía de Oak Island, N.C., es una persona más sospechada de romper la ley por el negocio del chisme.

Evans era una estudiante de secundaria anónima hasta que su embarazo le ganó papeles en “16 and Pregnant” y “Teen Mom 2”, de MTV. En marzo pasado, estuvo involucrada en una pelea en la que arrojó a una joven al piso y la golpeó en la cara. Evans y una amiga se acusaron mutualmente de vender a la agencia de fotografías SplashNews una grabación de la pelea, que luego apareció en TMZ.

Greg Jordan, segundo jefe del Departamento de la Policía de Oak Island que arrestó a Evans por pelear en público, dijo que habían empezado a investigar si la pelea fue instigada para aprovechar la relativa fama de Evans y si las publicaciones que manipularon la grabación podrían ser culpables.

(…)

El Departamento Forense de Los Angeles ha investigado dos filtraciones mayores: el reporte preliminar de la autopsia de la actriz Brittany Murphy en diciembre de 2009 y el certificado de muerte preliminar de Michael Jackson.

“He aquí lo que enfrentamos: las ofertas por fotografías de Michael Jackson en nuestro edificio eran de $2 millones de dólares el día después de que murió”, indicó Ed Winter, el segundo al mando. “Tuvimos que cerrar el acceso público al edificio. Teníamos gente literalmente trepando la reja de atrás, tratando de irrumpir y aferrar lo que pudieran” (…)

Aquí, versión completa de este artículo, en inglés.

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Nadie se infiltra en el santuario acordonado en terciopelo de una fiesta de celebridades tan eficientemente como Katie Nicholl.

“He trepado por escaleras de incendio”, dice. Se sienta en un rincón de un café a la moda ubicado enfrente de su oficina en el centro de Londres. Revuelve su latte y sonríe ante la dimensión de su astucia. “He trepado a través de ventanas de baño. Me he hecho amiga de custodios. Conozco todas las puertas traseras. Tengo la reputación de ser capaz de meterme donde sea, y es merecida. Soy extremadamente buena en ello”.

Katie Nicholl es la editoria diaria de la edición dominical del Mail. Tiene 29 años, es hermosa y dura, y está obligada profesionalmente a meterse (ilícitamente o no) en fiestas a la moda, lanzamientos de libros glamorosos o eventos caritativos de alto perfil en busca de chismes –chismes que luego comparte con sus cinco millones de lectores por vía de sus columnas semanales. Los chismes de Nicholl son tema de portada y encabezados.

Fue Nicholl quien descubrió los diarios del Príncipe Carlos, y quien se sentó sobre ellos por dos largos años, hasta que su fuente estuvo lista. “Así que los conocía pero no podía mencionarlos a nadie, ni a mi prometido ni a mis amigos ni a mi editor, ¡por dos años!”. Y fue Nicholl quien se agenció el modo de entrar en la fiesta por los 30 años de Kate Moss en una habitación del Claridge, para descubrir salvajes escenas de descontrol en marcha.

“Me metí. ¿Cómo? Eso sería descubrirse. Pero me metí. Y había material que hacía saltar los ojos. Increíble. Terminé en el baño de la habitación del hotel de Moss, donde Mary McCartney se peleaba con Stella McCartney –ambas son chicas adorables, pero estaba peleando—y tuve que fingir que me estaba lavando la cara y no escuchaba. Estaba disfrazada –tenía el pelo alisado hacia atrás y montañas de maquillaje–, pero, aún así, estaba aterrorizada de ser descubierta. Pero no lo fui. Lo que entendés muy pronto es que aùn si te sentís increíblemente conspicua, nadie te está mirando, están mucho más interesados en lo que están haciendo. En determinado momento, otra vez en el baño, entró Kate Moss y vació el lugar. Me agarró por la muñeca, y dijo: ‘¿Te conozco, querida? No lo creo. Está bien… afuera’. Pensé, ok, esto fue todo. Pero, en realidad, sólo me echó del baño. Todavía estaba allí a las 3 am, deleitándome”. Después de eso, fue a casa y escribió 1.000 palabras que el periódico publicó menos de 48 horas más tarde.

(…) Nicholl es poderosa, porque el chisme es poderoso. Antes la más trivial, pasajera de las ocupaciones periodísticas de segunda mano, los chismes contenidos en cualquier revista o periódico, programa de televisión o sitio de internet, han ganado una sorprendente prevalencia en los últimos años. En última instancia, se ha transformado en el evento principal. Es indistinguible de la noticia –es noticia (…)

Las más importantes proveedoras de chismes de alto voltaje, del mueve dinero, son las mujeres. Son Katie Nicholl del dominical de The Mail, Celia Walden de The Daily Telegraph, Victoria Newton de The Sun y las 3am Girls (Chicas de las 3am) del Daily Mirror.

Hace seis años, el chisme era la reserva de lo que el ex columinista de chismes, editor de Fleet Street y autor de best-seller Piers Morgan describe ahora como “hombres de mediana edad de traje que trataban de lucir cool mientras entrevistaban a estrellas del pop”. Pero en julio de 2000, Morgan, que por entonces editaba el Daily Mirror, lanzò un nuevo concepto en periodismo del mundo del espectáculo. “(El actual editor del Mirror) Richar Wallace y yo tuvimos la idea de mujeres jóvenes que merodearan merodeando los clubes y desarmaran a hombres célebres, que les hablarían porque creerían que podrían dormir con ellas. Lo que nunca hacían, por supuesto. Ellas eran –son—las primeras femme fatales de Fleet Street”.

Las periodistas Polly Graham, Jessica Callan y Eva Simpson –anteriormente reporteras del mundo del espectáculo jóvenes, anónimas y ambiciosas, universitarias con experiencia en las secciones de noticias de periódicos nacionales—fueron reinventadas como las 3am Girls, y lanzadas a un incauto mundillo de futbolistas, estrellas de teleteatro y chicas glamorosas. Las tres fueron a fiestas interminables, premieres y lanzamientos de relaciones públicas juntas. Una vez allí, acosaban a las celebridades y les hacían preguntas, observaban cómo interactuaban unas con otras o pasaban tiempo con ellas mientras se volvían a pintar los labios en los baños VIP.

“Aparecíamos juntos, ¡ta da da! El ataque en tres frentes. No había escape de ellas”, dice Eva Simpson, de 32 años, la única sobreviviente del equipo original. Eva es la pionera del estilo periodístico de las 3am, la irreverencia gatuna, descarada, de anzuelo; y también lanzó Wicked Whispers –un artículo a ciegas muy imitado, que sugería las identidades y el mal comportamiento de ciertas celebridades, pero nunca las nombraba. Originalmente, quería ser corresponsal extranjera –“informar sobre Somalia y los niños hambrientos, etcétera”–, pero cayó en la industria del chisme después de que un empleo en New Nation la llevó a turnos de noticias en el Daily Star y un trabajo de tiempo completo en la sección de espectáculos del Star. Que era donde estaba cuando Morgan la encaró. Ella es una pionera del chisme. “Mejoramos y mejoramos y los teníamos literalmente contra la pared. Sin escape. La gente ha dicho que es intimidante, pero estás ahí. Otras veces, nos escondíamos y golpeábamos. Cuando hablás de un miembro principal de la lista A de Hollywood, un Brad Pitt, un Tom Cruise, una Angelina … están rodeados por lacayos, y los lacayos te ven… Fuimos encerradas en baños en una premiere de Tom Cruise en Leicester Square una vez, y se nos asignó una guardia de seguridad para que nos mantuviera lejos de Tom. Pero la esquivamos. Y luego, golpeamos” (…)

Cada chica tiene sus propias tácticas para reunir chismes. Katie Nicholl se desliza en fiestas sin avisar, Eva Simpson se esconde en baños y golpea, Victoria Newton escucha sin que la advierten (“Aunque es difícil no ser notada cuando tu foto está arriba de tu columna, así que ahora también tengo un equipo de cuatro reporteros anónimos que trabajan conmigo”). Celia Walden, por su parte, seduce (…) “Pero nunca te desconectás, esa es la cosa. Y todo el mundo es una fuente. Amigos, familia… Puede ser embarazoso, en verdad. Estoy en una cena, hablando con alguien y me dicen algo y mis padres me llevan a un costado y me dicen: ¿no vas a usarlo, no? Es un instinto difícil de obviar”.

La vida de las chicas de chismes es intensamente social. Van a un promedio de tres fiestas por noche y duermen con su celular bajo la almohada (…)

Aquí, versión completa de este artículo, en inglés.

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Hugh Grant, víctima de Rupert Murdoch: grabó en secreto a un periodista, Paul McMullan, cuando admitía que era parte de una operación encubierta que tenía por blancos al Príncipe Carlos, Sienna Miller y otras estrellas y figuras políticas. Luego, Grant entregó la cinta a The New Statesman; en ella, McMullan admite que estas grabaciones ocultas han sido realizadas durante años muy probablemente por reporteros del diario de Murdoch (…) El periódico News of the World, propiedad de Murdoch, ha admitido también ser responsable de grabar conversaciones, correos de voz y haber hackeado en forma electrónica cuentas privadas, y ha sido acusado formalmente por la Policía Metropolitana inglesa.

Aquí, publicación original de este post.

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Dos periódicos de chismes –News of the WorldThe Sun – han sido implicados en un escándalo de proporciones gigantescas que involucra el pago a detectives privados para intervenir los teléfonos de miles de celebridades y figuras públicas. Algunos de los nombres que se ha dicho fueron víctimas de las actividades ilegales de los periódicos son Elle Macpherson, Gwyneth Paltrow, George Michael y el ya difunto Jade Goody. Ambos periódicos son propiedad de Rupert Murdoch’s News Corp., quien también posee Fox News, el Wall Street Journal, el New York Post y otras publicaciones en los Estados Unidos.

Se afirmó que News of the World ha realizado grandes esfuerzos para esconder sus actividades, pagando a tres víctimas y asegurándose de que la evidencia en cada caso fuera sellada. Se dijo que han pagado más de 1.6 millónes de dólares para llegar a un acuerdo. Treinta y un periodistas han sido acusados (…)

Aquí, publicación original de este artículo, en inglés.

 

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