(…) ABC News ha informado que “la visión pública del Islam es una de las bajas posteriores al conflicto del 11 de septiembre de 2001. Casi seis de cada diez norteamericanos piensan que esta religión tiene inclinación por el extremismo violento, casi la mitad la mira desfavorablemente y, notablemente, uno de cada cuatro admite tener prejuicios contra los musulmanes y los árabes”. (…) De acuerdo con una encuesta de Gallup, el 40 por ciento de los norteamericanos admite tener prejuicios contra los musulmanes y 39 por ciento cree que deberían portar una identificación especial (…)
Aquí, versión completa de este artículo.
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FORT WORTH — Brigitte Gabriel saltó al escenario de la convención del Tea Party en el otoño (septentrional) pasado. Saludó a la multitud con un texano y fuerte “Yy–hoo,” y luego se lanzó a contar la misma, atrapante historia personal que ha contado en cientos de Iglesias, sinagogas y salones de conferencias en todos los Estados Unidos.
Siendo una niña cristiana maronita en el sur del Líbano envuelto en guerra, en los 70, dijo Gabriel, quedó herida en medio de escombros después de que los musulmanes bombardearon sin piedad su pueblo. Encontró refugio en Israel y luego se mudó a los Estados Unidos, sólo para descubrir que los radicales islámicos que la habían aterrorizado en el Líbano –prosiguió—pretendían ahora tomar Norteamérica.
“Los Estados Unidos han sido infiltrados en todos los niveles por radicales que quienes dañarlos”, afirmó. “Nos han infiltrado en la CIA, el FBI, el Pentágono, el Departamento de Estado. Se radicalizan en mezquitas radicales de nuestras ciudades y comunidades dentro de los Estados Unidos”.
A través de sus libros, apariciones en los medios y discursos, y mediante su organización, ACT! for America, Gabriel se ha convertido en una de las personalidades más visibles en un circuito de auto-designados detectores de terrorismo que advierten que los musulmanes plantean un enorme peligro dentro de las fronteras norteamericanas.
El representante legislativo (diputado) Peter T. King, republicano de Long Island, conducirá audiencias este jueves en Washington sobre un tema similar: que los Estados Unidos han sido infiltrados por radicales musulmanes. King fue el primer invitado el mes pasado en un show de televisión por cable que Gabriel conduce con Guy Rodgers, director ejecutivo de ACT! y consultor republicano que ayudó a construir la Coalición Cristiana, alguna vez la más potente organización política de la derecha cristiana.
Gabriel, 46, que usa un seudónimo, presenta a su organización como un grupo no partidario, no religioso, dedicado a la seguridad nacional. Sin embargo, la organización se basa en tres corrientes más bien religiosas y partidarias de la política norteamericana: los conservadores evangélicos, los defensores duros de Israel (tanto judíos como cristianos) y los republicanos del Tea Party.
Ella retrata al Islam como tan completamente dedicado a la destrucción y la dominación que resulta imposible de reconocer para aquellos que han estudiado o practicado la religión. Ha encontrado una audiencia receptiva entre los norteamericanos que están legítimamente preocupados por la difusión del terrorismo.
Pero algunos de los que trabajan en contraterrorismo dicen que voceros como Gabriel están diseminando distorsiones y miedo, haciendo un flaco servicio a su país al no hacer distinción entre los musulmanes que son potencialmente peligrosos y aquellos que no.
Brian Fishman, un investigador residente en la New America Foundation en Washington y en el Combating Terrorism Center en la United States Military Academy en West Point, apuntó: “Cuando uno tiene a tipos que buscan lo peor en el Islam y promueven eso como la imagen de toda la religión de 1.500 a 1.600 millones de personas, sólo se da poder a los verdaderos extremistas”
Gabriel es solo una voz de un creciente circuito que incluye voceros anti-Islam como Pamela Geller, Robert Spencer y Walid Shoebat. Lo que distingue a Gabriel de los demás es que ha construido una organización de base en los últimos tres años que ya se ha empeñado en decenas de batallas sobre el lugar del Islam en los Estados Unidos. ACT! for America afirma tener 155.000 miembros en 500 sucursales en todo el país. Para construir su organización, Gabriel enroló a Rodgers, quien trabajó entre bambalinas para los líderes de la Coalición Cristiana, Ralph Reed y el evangelista televisivo Pat Robertson (Gabriel misma fue alguna vez conductora de la cadena televisiva cristiana de Robertson en Medio Oriente).
Como director nacional, Rodgers plantó y atendió los capítulos de la Coalición Cristiana en todo el país, y está usando ahora las mismas estrategias como director ejecutivo de ACT! Entre esas tácticas está la creación de “guías para votantes no partidarios” que hacen un ranking de las respuestas y votos de los candidatos sobre temas importantes para el grupo.
Así como ocurría con las guías para votantes de la Coalición Cristiana, los candidatos cuyas posiciones se alinean más a menudo con ACT!’ son usualmente republicanos. Rodgers sirvió previamente como conductor de la campaña de Patrick J. Buchanan para presidente en 1996 y como consultor de John McCain en 2008.
Gabriel y Rodgers se negaron a ser entrevistados personalmente o por teléfono, pero aceptaron responder preguntas por correo electrónico. Autorizaron entrevistas solo con su director de campo a nivel nacional y con dos líderes de capítulos que seleccionaron, aunque media docena de otras entrevistas fueron realizadas con otros líderes de capítulos antes de que se les dijera que no hablaran.
Gabriel dice que no la motiva el miedo o el odio hacia el Islam, sino su amor por su país adoptivo.
“Perdí el Líbano, mi país de nacimiento, a manos del Islam radical”, escribió. “No quiero perder mi país adoptivo, los Estados Unidos”.
Ella insiste en que está apuntando sólo al “Islam radical” o a los “extremistas” musulmanes –no a la vasta mayoría de musulmanes o su fe. Y sin embargo, en sus discursos y sus dos libros, deja la impresión opuesta. Lo pone de modo más simple en la introducción de 2008 a su primer libro “Por qué odian: una sobreviviente del terror islámico advierte a Norteamérica”.
“En el mundo musulman, el extremo es lo predominante”, escribió. Afirmó que hay un “cáncer” que infecta el mundo: “El cáncer se llama Islamfascismo. Esta ideología sale de una fuente: el Corán”.
En lo que ACT! llama el día de “Abra un Corán”, este septiembre el grupo planea colocar 750 mesas enfrente de oficinas de correo, bibliotecas, iglesias y sinagogas, y entregar volantes que resaltan, selectivamente, versos que parecen abogar por la violencia, la esclavitud y la subyugación de las mujeres.
El año pasado, el grupo jugó un rol crucial en la aprobación de una enmienda constitucional en Oklahoma que prohíbe el uso de la Shariah, un conjunto de leyes islámicas derivadas del Corán y de las enseñanzas, dichos y hechos del profeta musulmán Mahoma. La mayoría de los musulmanes los usa selectivamente –del mismo modo que la gente de otras religiones elige de tus propios textos sagrados.
Pero miembros del grupo y sus aliados han tenido éxito en popularizar la noción de que los musulmanes norteamericanos están ganando tiempo hasta obtener el poder de revocar la constitución e imponer la Shariah en los Estados Unidos.
“No podemos permitir que la Shariah se imponga”, afirmó Susan Watts, quien lidera un gran capítulo en Houston.
Los miembros de ACT! atacan textos escolares y universitarios que consideran demasiado favorables al Islam. Un líder del grupo en Eugene, Oregon, se enroló para enseñar un curso universitario sobre el Islam, pero fue cancelado cuando un grupo musulmán reveló los posts de su blog en que denunciaba al Islam y negaba la dimensión del Holocausto.
Un capítulo en Colorado presentó recientemente a un orador invitado que daría una conferencia sobre “Cómo ser pastor de los musulmanes” e “Historias exitosas de conversión”. Rodgers dijo en su respuesta escrita que ACT! no alienta tales actividades.
El enfoque de Gabriel y su poder parecen estar enraizados en su trauma de infancia en la guerra civil del sur del Líbano. La guerra fue un caldo caótico en el que equilibrios siempre cambiantes de milicias con base en clanes y compuestas de cristianos, chiitas, suníes, palestinos y drusos se hacían la guerra unos a otros, a menos con el apoyo de otros países. Pero en el relato que Gabriel comparte con su audiencia norteamericana, es blanco y negro. Como su padre le explicó, “los musulmanes nos bombardearon porque somos cristianos. Quieren matarnos porque nos odian” (Este refrán se convirtió en el título de su primer libro).
Se mudó a Israel a los 20 años para trabajar para la Televisión de Medio Oriente. Gabriel menciona a menudo en sus conferencias que fue conductora de la cadena, pero no revela que esta era dirigida por la Christian Broadcasting Network de Pat Robertson para difundir su fe pentecostal, políticamente conservadora, en el Medio Oriente.
Cuando estaba en el aire como reportera, Gabriel usaba el nombre Nour Saman. Se casó con un compañero de trabajo norteamericano y se mudó en 1989 a los Estados Unidos. Comenzaron una compañía productora de televisión y cine, que dice haber producido programas sobre el terrorismo para “Good Morning America” y “Primetime.”
Ella explicó que usa un seudónimo, sobre el cual votó el consejo directivo de su organización, porque ha recibido amenazas de muerte.
Gabriel ha dado cientos de conferencias, incluyendo en la Heritage Foundation y el Joint Forces Staff College en Norfolk. Su salario de las dos organización que fundó, American Congress for Truth y ACT! for America, era de $178.411 en 2009. Y los ingresos combinados del grupo eran de $1.6 millones.
En Fort Worth, Gabriel pasó casi una hora después de su discurso firmando libros y posando para fotografías con sus por demás efusivos fans.
“Realmente abrió mis ojos acerca del Islam”, dijo Natalie Rix Cresson, compositora, aferrando un ejemplar firmado del libro de Gabriel. “No me había dado cuenta de que estaba tan infiltrado en las escuelas, en todas partes”.
Aquí, versión original de este artículo, en inglés.
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WASHINGTON — Para el legislador Peter T. King, el momento en que capturó la atención nacional, esta semana, con una audiencia sobre la radicalización de los musulmanes norteamericanos es la más incómoda referencia de su currículum. Mucho antes de convertirse en vocero público sobre la amenaza del terrorismo en el Congreso, era un ferviente sostén de un grupo terrorista, el Ejército Republicano Irlandés (Irish Republican Army, IRA).
“Debemos comprometernos a apoyar a esos hombres y mujeres valientes que en este mismo momento llevan adelante la lucha contra el imperialismo británico en las calles de Belfast y Derry”, dijo King en un acto a favor del IRA. en Long Island, donde era contralor del Condado de Nassau, en 1982. Tres años más tarde, declaró: “Si mueren civiles en un ataque a instalaciones militares, es ciertamente lamentable, pero yo no culparé moralmente al IRA por ello”.
Mientras King, republicano, ascendía como político de Long Island en los 80, beneficiándose de un fuerte apoyo irlandés-norteamericano, el IRA llevaba adelante una sangrienta campaña de bombardeos y francotiradores, cuyos objetivos eran el Ejército británico, los paramilitares protestantes y, algunas veces, los pubs y otros lugares de reunión civil. Sus declaraciones, junto con sus estrechos lazos con figuras claves de las alas militar y política del IRA, atrajeron la atención de las autoridades norteamericanas y británicas.
Un juez de Belfast lo expulsó de un juicio por asesinato del IRA, calificándolo como un “obvio colaborador”, contó Ed Moloney, periodista irlandés y autor de “A Secret History of the I.R.A” (Una historia secreta del IRA). En 1984, King se quejó de que el Servicio Secreto lo había investigado como un “riesgo de seguridad”, dijo Moloney.
En años posteriores, según todos los relatos, King se convirtió en un importante enlace en las conversaciones que llevaron a la paz en Irlanda del Norte, utilizando sus contactos personales con líderes del ala política del IRA, el Sinn Fein, y ganando aplausos de Bill Clinton y Tony Blair.
Pero cuando King, de 66 años, se prepara para encabezar este jueves como presidente el House Homeland Security Committee en la primera de una serie de audiencias sobre la radicalización musulmana, su pasado pro-IRA ofrece un obvio flanco a sus muchos críticos. Las afirmaciones del congresista de que el 85 por ciento de los líderes de las mezquitas norteamericanas tienen visiones extremistas y que los musulmanes no cooperan con la ley han alarmado a los grupos musulmanes, a algunos expertos en contraterrorismo e incluso a algunos de sus ex aliados en la causa irlandés-norteamericana.
King, hijo de un oficial de Policía de la Ciudad de Nueva York y nieto de un miembro del IRA, no ofrece disculpa alguna por su pasado, que ha celebrado en novelas que presentan a un congresista irlandés-norteamericano de lazos con el IRA que tiene un asombroso parecido con el autor.
Respecto de comparaciones entre el terrorismo del IRA y el de Al Qaeda y sus afiliados, King declaró: “Entiendo por qué alguna gente desinformado podría ver un paralelo. El hecho es que el IRA nunca atacó a los Estados Unidos. Y mi lealtad es para los Estados Unidos”.
Dijo que no lamenta sus pasadas declaraciones a favor del IRA. El grupo irlandés, explicó, fue una “fuerza legítima” que combatía la represión británica –análogo al Congreso Nacional Africano de Sudáfrica o el paramilitar Irgun sionista en la Palestina dominada por los británicos. “Fue una guerra sucia de ambos lados”, observó, respecto de la resistencia del IRA contra el gobierno británico.
En cuanto a las audiencias, apuntó que funcionarios de contraterrorismo de la administración de Obama han hablado a menudo, especialmente dada la cadena de complots basados sobre todo en territorio nacional desde 2009, de la amenaza planteada por musulmanes norteamericanos que toman una postura radical. “Al Qaeda está reclutando en la comunidad musulmana”, afirmó. “Si estuvieran reclutando en la comunidad irlandesa, diría que echemos una mirada allí”.
Los testigos de King en la audiencia incluirán a un compañero republicano de la Cámara de Representantes, Frank Wolf de Virginia; el representante Keith Ellison, demócrata de Minnesota, que es musulmán; el doctor. M. Zuhdi Jasser, un médico y activista musulmán que ha sido muy crítico de otros musulmanes; y dos miembros de familias de jóvenes que adoptaron la violencia extremista (el más importante demócrata del comité, el legislador Bennie G. Thompson de Mississippi, ha invitado a Leroy Baca, el sheriff del Condado de Los Angeles, que ha elogiado la ayuda musulmana a las agencias policiales, y el representante John D. Dingell, demócrata de Michigan, que tiene muchos votantes demócratas).
El furor respecto de la audiencia se refiere menos a esta lista de testigos, que no parece particularmente escandalosa, como a las afirmaciones de King que parecen atribuir la culpa del terrorismo a la entera población de musulmanes norteamericanos.
“Esta audiencia no se enfoca sobre los actos de un margen criminal, sino que está pintando a una comunidad entera”, afirmó Alejandro J. Beutel, analista política del Muslim Public Affairs Council en Washington.
Beutel, que ha compilado una base de datos de incidentes terroristas desde 2001, dijo que el problema de la radicalización de los jóvenes musulmanes es serio, y que su grupo ha ayudado a contrarrestarlo con un número de medidas que incluyen un video en el que nueve imanes hablan contra el extremismo y que se ha convertido en un éxito en Internet. Pero dijo que acusar ampliamente a los musulmanes de complicidad con el terrorismo dañará la lucha para prevenir el extremismo, que depende de información de ciudadanos dispuestos y sin miedo de contactar a las autoridades.
Aún los críticos de King reconocen una fundamental diferencia entre la violencia practicada por el IRA, que usualmente buscaba, con diferente éxito, minimizar las bajas civiles, y la de Al Qaeda, que ha hecho lo opuesto. El IRA fue responsable de 1.826 de las 3.528 muertes en el conflicto de Irlanda del Norte entre 1969 y 2001, incluyendo a varios cientos de civiles, indicó el historiador Malcolm Sutton.
“King está en lo cierto al decir que hay una diferencia de enfoque entre el IRA y Al Qaeda”, afirmó Tom Parker, un especialista en contraterrorismo de Amnesty International y ex oficial de inteligencia militar británico. “Pero personalmente considero a ambos como grupos terroristas”.
Parker estaba en la fiesta de cumpleaños de un amigo en Londres en 1990 cuando el IRA lanzó una bomba en el techo del salón alquilado, que había sido una barraca. Mucha gente, incluyendo a Parker, resultó herida, pero ninguno murió por el afortunado azar de la ubicación y una rápida respuesta médica, indicó.
Lo que lo molesta es que King “entiende el llamado de los lazos atávicos. Tuvo un gran interés en una lucha terrorista en el extranjero. Es un tipo que podría iluminar esta situación”. En cambio, dijo, “está dañando la cooperación con los más grandes aliados que los Estados Unidos tienen en material de contraterrorismo”.
Algunos que han estado cerca de King se muestran de acuerdo. Niall O’Dowd, un editor y escritor irlandés nacido en Nueva York, que trabajó con él en el proceso de paz en los 90, rompió públicamente con King el lunes en su sitio web IrishCentral.com, observando su “extraña travesía de radical irlandés a inquisidor de los musulmanes”.
En Irlanda del Norte, dijo O’Dowd, vieron una comunidad católica “demonizada” por sus críticos protestantes y británicos y trabajaron para llevar la paz. Viendo a su viejo amigos “demonizar” de igual modo a los musulmanes lo ha shockeado, afirmó.
“Honestamente, siento que Peter está equivocado y que su propia experiencia en Irlanda del Norte le enseña eso”, declaró O’Dowd. “Es un tipo de clase trabajadora, irlandés, muy honesto, de Queens, que ha tenido una carrera impresionante. Ahora veo a un hombre dándose la espalda a sí mismo, y no entiendo por qué”.
Aquí, versión original de este artículo, en inglés.



March 9th, 2011 → 3:09 pm @ elpuercoespín
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