Un buscador detecta cuánto refrito y cuánta publicidad encubierta hay en los diarios

February 27th, 20113:17 pm @

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El sitio web churnalism.com, creado por el Media Standards Trust (sin fines de lucro), permite a los lectores pegar artículos de prensa en un “motor de búsqueda de refrito”. Este los compara con una base de datos constantemente actualizada de más de tres millones de artículos. Los resultados, que dan al artículo un “rating de refrito”, muestra qué porcentaje del artículo es mera reproducción de material publicitario.

The Guardian tuvo acceso exclusivo a churnalism.com antes de que fuera lanzado. La prueba reveló cómo todos los medios, a veces, sólo reproducen textualmente material que les ha sido enviado por compañías de marketing o campañas (…)

“La gente no se da cuenta de cuánto refrito lee cada día”, dijo Martin Moore, director del Trust, que busca mejorar la calidad de las noticias. “Ojalá esto abra los ojos”.

Moore aclaró que acepta que los periodistas tienen razones válidas para usar comunicados de prensa y a menudo necesitarán copiar y pegar trozos significativos, tales como declaraciones y citas oficiales. Pero observó que, en muchas ocasiones, los reporteros parecen levantar los comunicados de prensa textualmente, añadiendo poco o ningún material (…)

Aquí, versión completa de este artículo en inglés.

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(…) En su libro Flat Earth News, el periodista británico Nick Davies reprodujo un estudio de la Universidad de Cardiff realizado por el profesor Justin Lewis y un equipo de investigadores, que comprobó que el 80 por ciento de las historias publicadas por la prensa de calidad de Gran Bretaña no eran originales, y que sólo el 12 por ciento era generada por reporteros. El resultado es una reducción de la calidad y la precisión, así como que los artículos están abiertos a la manipulación y la distorsión (…)

Se ha atribuido al periodista de la BBC Waseem Zakir la invención del término “churnalism” (periodismo de refrito). De acuerdo con Zakir, la tendencia hacia esta forma de periodismo supone reporteros que son reactivos y no proactivos en la búsqueda de noticias: “Llega algo en los cables y los periodistas lo refritan, tal vez añandiéndole alguna cita. Está afectando a todas las redacciones del país y los reporteros se están convirtiendo en ‘refritadores’ (churnalists)” (…)

Aquí, versión completa de este artículo en inglés.

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“Les damos tres veces más cosas completamente irrelevantes”, se queja un reportero del Wall Street Journal. Claramente, esta queja es exagerada –pero no tanto. De acuerdo con una medición de CJR usando la base de datos Factiva, perteneciente a la compañía dueña del diario, News Corp., una década atrás el staff del Journal producía a un ritmo de 22.000 artículos al año, haciendo un trabajo épico –y de valor para los accionistas–, como poner de rodillas a la industria del tabaco. Este año, el staff del diario produjo un número similar de historias (21.000) en los primeros seis meses. (…) Esto no incluye el material que solo va en Internet, blogs, NewsHub, etc., que también produce el staff (…)

Al mismo tiempo, el número de periodistas que produce esas historias se ha reducido. El International Association of Publishers’ Employees Local 1096, que representa a una parte sustancial de la redacción (aunque probablemente menos de la mitad; no incluye al staff fuera de los Estados Unidos y Canadá, o editores por encima de cierto nivel, por ejemplo) dice que la cantidad de sus afiliados en el diario cayó un 13 por ciento, de 323 en 2000 a 281 en 2008. (…) En el mismo período, la producción subió un 46 por ciento. (…)

Si los reporteros carecen de tiempo para reunir, analizar y reflexionar sobre la información, tienen menos poder para confrontar a las instituciones que cubren.  Y, a no confundirse, vivimos en la era del ascenso de las relaciones públicas. En su libro reciente, The Death and Life of American Journalism (Vida y muerte del periodismo norteamericano), Robert W. McChesney and John Nichols estiman que, aún en 1970, cuando los periódicos estaban en su apogeo, el porcentaje de noticias generadas por comunicados de prensa era del 40 al 50 por ciento, una suposición equilibrada. Desde entonces, mientras el periodismo se marchitaba, las relaciones públicas florecían como una erupción. Los autores documentan que en 1980, la proporción de gente de relaciones públicas contra reporteros era manejable, un 0,45 de especialistas y managers para una población de 100.000 habitantes contra alrededor de 0,36 periodistas. Hoy, es de 0,90 cada 100.000 para solo 0.25 periodistas.

En el artículo de Ken Auletta ya citado, funcionarios de la Casa Blanca se lamentaban de cuán poco tiempo tenían los reporteros para hablar con ellos. “Todo es apurado”, escribe Auletta, y cita a la directora de Comunicaciones de la Casa Blanca, Anita Dunn. “‘Cuando los periodistas te llaman para hablar de una historia, no es porque están interesados en charlar. Están interesados en una respuesta. Y la necesidad de publicar cinco veces por día alienta esto”. También alienta el inclinarse hacia las relaciones públicas (…)

La parajoja de esta rueda es que, por toda la actividad que genera, vuelve profundamente pasivos a los medios. Cuanto mayor la necesidad de material, más dependientes son los reporteros de las fuentes para primicias y penosos pedazos de información (…)

Aquí, la versión original de este largo artículo en inglés.

 

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