The Tiziano Project: reclutas locales para cubrir genocidios en directo y así detener las guerras

December 2nd, 20102:27 pm @

1


¿Y si el video online pudiera prevenir el genocidio? Eso es lo que pensaban tres graduados de la USC Annenberg School al saltar a bordo de un vuelo a Ruanda con unas cámaras Flip en sus bolsos unos años atrás.

“La idea era que, en una época en que existe YouTube, es inmoral que exista el genocidio en la historia humana”, me dijo Jon Vidar. El grupo quería dar herramientas a los sobrevivientes para contar sus propias historias. “Honestamente, éramos bastante idealistas”. Desde esa primera visita a Ruanda, Vidar, un fotoperiodista independiente, y sus amigos periodistas han llevado la idea a países vecinos y, a principios de este año, a Irak. Sus viajes ad hoc se han convertido en una organización sin fines de lucro, sostenida por voluntarios, llamada The Tiziano Project, nombrada así por un periodista italiano al que le gustaba ir adonde no debía. Su misión es simple: entrenar a gente de zonas en conflicto o post-conflicto en el arte del periodismo, especialmente el arte de los nuevos medios, y darle las herramientas que necesitan para contar sus historias.

“Tratamos de entrenar a los locales para ser periodistas”, dijo Vidar.

El más reciente proyecto del grupo, Tiziano360, entrenó en a doce iraquíes para producir un website que “documenta vida, cultura y noticias actuales del Kurdistán iraquí”. Vidar trabajó en la región kurda de Turquía por cuatro años en investigaciones arqueológicas, razón por la que eligieron aquella zona. Logísticamente, era más fácil trabajar en el lado iraquí de la frontera, contó Vidar.

El sitio tiene un diseño atractivo y el contenido es de alta calidad. Ganó recientemente un premio del New Media Institute for multimedia storytelling. Pero Tiziano también tiene un objetivo práctico. “Un objetivo directo del proyecto es la creación de trabajo”, apuntó. “No nos importa dónde consigan trabajo, en tanto usen las habilidades para contar historias a través de las herramientas que les dan los nuevos medios”.

Cuatro de los participantes atribuyen al proyecto haber recibido nuevas ofertas de trabajo. Participantes de anteriores ediciones colaboran actualmente con medios occidentales.

“Lo mejor de este proyecto es su aspecto práctico”, escribió en un e-mail Shivan Soto, quien participó en el proyecto iraquí. “Fue una experiencia nueva, y buena, para mí”.

(…) Por ahora, Tiziano es financiado proyecto a proyecto. Para el experimental 360, se inscribireron en un concurso de Facebook sostenido por el programa JP Morgan Chase Community Giving. Ganaron 25.000 dólares, me contó Andrew McGregor, uno de los fundadores de Tiziano.

“Durante la competencia, realmente motivamos a la comunidad kurda (en Facebook)”, me contó Vidar. “Teníamos 600 amigos kurdos, amigos en el gobierno, amigos en las ONGs”.

Lo siguiente para Tiziano es un proyecto que empezará con estudiantes en Los Angeles y proseguirá en el Congo. El entrenador es sobreviviente de un genocidio.

Texto original, aquí.

***

5 preguntas para un veterano somalí de la batalla de Black Hawk Down

por Abdinasir Mohamed Guled

21 de septiembre de 2010

¿Cuál es su nombre y de dónde es?

Mi nombre es Mohamed Ghelle, vengo de la region Muduz, en Somalía central.

¿Qué hizo durante la batalla contra los norteamericanos?

Fui uno de los combatientes que derrotó a los norteamericanos. Era comandante de una de las unidades que luchó con firmeza contra ellos. Fue una gran experiencia para mí pelear contra ellos, porque entiendo cómo son sus tácticas y soldados. Fui herido por un avión un día, cuando dispararon un misil cerca de nuestra trinchera, pero algunos de nuestros soldados de una trinchera vecina tumbaron el avión y lo quemaron. Peleaban duro, como los etíopes en 1977, pero los norteamericanos tuvieron sed antes y sufrieron más que los duros etíopes. También, los norteamericanos pueden ser oídos por sus enemigos cuando están hablando. Siempre gritan cuando uno es herido e informan a sus enemigos dónde están.

¿Por qué peleaba?

Porque los norteamericanos querían colonizarnos y atropellarnos, así que, como combatiente, no podia tolerarlo. Nadie quiere la colonización de su país.

¿Son sus niños soldados? ¿Cómo lo hace sentir eso?

No, mis niños ni son soldados, son estudiantes y no quiero que sean soldados, excepto que venga la colonización.

Si pudiera hablar con un veterano norteamericano que peléo contra usted, ¿qué le diría?

Le diría: “¿qué experiencia adquiriste de la guerra en Somalía? ¿Te gustaría volver? ¿Cuál fue tu peor día de combate? ¿Cuál es la mejor costumbre que aprendiste en Somalía? ¿Cuál era el plan para colonizar Somalía después de que derrotamos a las fuerzas coloniales británicas? ¿Están listos para ser amigos y volver a Somalía sin utilizar armas ni una política errada?” Le diría: “los norteamericanos son gente buena y compasiva, pero las políticas engañosas de tu gobierno llevan a poner a sus ciudadanos en la mira. Así que detené esa idea loca.”

Texto original, aqui

***

p.swf?clip_id=8525162&server=vimeo.com&show_title=1&show_byline=1&show_portrait=1&color=&fullscreen=1&autoplay=0&loop=0″ />p.swf?clip_id=8525162&server=vimeo.com&show_title=1&show_byline=1&show_portrait=1&color=&fullscreen=1&autoplay=0&loop=0″ allowscriptaccess=”always” allowfullscreen=”true”>

Rwandan Rock Quarry for One Dollar a Day del roject”>The Tiziano Project en Vimeo.

Más videos de Tiziano Project, roject” target=”_blank”>aquí.

***


Más videos de Tiziano Project, aquí.

***

Andrew McGregor es grande. De hecho, es enorme. Con más de dos metros y 130 kilos, sus manos son del tamaño de tu cabeza y tiene un par de hombros que harían llorar a Atlas. Luego está la mera fuerza de su personalidad, que se expande en olas (…)

“Planeo convertirme en el próximo campeón mundial de boxeo-ajedrez (Chessboxing) de peso pesado”, proclama con una gigantesca sonrisa que parte su cara barbada.

¿El próximo campeón mundial?

“Bueno, quizás no el próximo”, concede. “Pero uno de los próximos”.

McGregor es el fundador de Los Angeles Chessboxing Club, un puesto de avanzada para este knock-out de cuerpo y mente que está ganando popularidad en el mundo. Chessboxing (boxeo-ajedrez) es llamado la maxima combinación de músculo y cerebro. Básicamente, los luchadores se parten la cara por tres minutos hasta que –¡clanc!—suena la campana, se desatan los guantes y recuperan el aliento mientras los referis saltan al ring cargando un juego de ajedrez. Entonces, ambos boxeadores se estrechan las manos y se inclinan sobre sus piezas para jugar un round de 4 minutos de ajedrez, el sudor goteando de sus caras magulladas. Se enjuaga y repite hasta por 11 rounds, o hasta que el encuentro es ganado por knock-out o jaque mate.

El deporte ha ayudado a McGregor a librarse de la culpa de ser tan colosal como para causar un accidente por el mero hecho de pararse demasiado rápido.

“Creo que ya era como de 1,90 metro cuando tenía 13 años. Así que era literalmente un gigante entre púberes”, cuenta. “Nunca, con real intención, sobrio, herí a alguien antes, y en el boxeo tenés que hacer eso. Me ayudó a superar las disculpas por ser tan grande”.

El deporte también lo ayudó a luchar contra el trauma de guerra tras el tiempo que pasó como fotógrafo freelance para Reuters y Associated Press en la República Democrática del Congo. Como presidente y fundador del Tiziano Project (…) McGregor ha visto mucho.

Tiziano –nombrado así por Tiziano Terzani, un intrépido reportero de guerra italiano que se negó a irse tras la caída de Saigón, al fin de la Guerra de Vietnam— nació a mitad de la maestría en periodismo que McGregor estudiaba en USC. Dejó todo en 2007 y voló al Africa con poco más que la quemante ambición de poner la cobertura en manos de los locales que quedan detrás cuando las noticias mundiales se mudan a la siguiente crisis.

“Pensaba que era ridículo contar con YouTube y que toda esta atrocidad siguiera no documentada en el mundo. Quiero decir, ¿qué hubiera pasado si hubiera habido periodistas de YouTube en 1994 en Ruanda?”, dice McGregor. “¿Y por qué el periodismo no puede beneficiar económicamente a la gente que realmente vive en esos lugares?” (…)

Aunque suene extraño, el hecho de que el boxeo no sólo permite, sino que requiere agresión, ayudó a la estrategia de reunión de fondos del Tiziano Project.

“Con una ONG, siempre sos una especie de mendigo que pide dinero. Algo como ‘Por favor, señor, déjeme ayudar a los niños’. Pero desde que empecé boxeo, mi mentalidad cambió y fue como: no, esto es una necesidad moral”, dice. “El mundo necesita periodismo. El hecho de que no sea pagado a nivel local es irrelevante… Vas a hacerlo funcionar”.

Desde que fundó el L.A. Chessboxing Club en 2009, McGregor recibió un apodo apropiado: “El filántropo luchador”. El club ha recibido recientemente una sanción oficial de la World Chess Boxing Organization (WCBO), con sede en Alemania. Los próximos planes de McGregor son reclutar y entrenar boxeadoras para una exhibición de caridad en sociedad con MARCs Movement (…)

“Cualquiera puede cambiar el mundo”, afirma.”La gente no sabe qué poderosa es”.

Texto original, aquí.

Posts relacionados: