Queridos amigos:
Esta ha sido una semana terrible. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo están en Dublin discutiendo el bail out que Irlanda será obligada a aceptar. Pese a que nuestro incompetente gobierno todavía niega que esto esté ocurriendo, la verdad son los 120 mil millones que probablemente necesitamos o nuestros bancos colapsarán, y que los precios de los bonos siguen disparándose. Luego, enfrentaremos años de cortes salvajes en cada uno de los sectores de nuestra sociedad –y ya estamos ante un presupuesto que en menos de cuatro semanas debe ahorrar millones.
Ha sido una semana de humillación y furia nacional, en la que los ciudadanos nos dimos cuenta de hasta qué punto nuestro gobierno despilfarró imprudentemente las oportunidades que tuvo y cuán descuidado fue con nuestro futuro.
Nuestro gobierno nos mintió –y siguió mintiendo hasta que la misión del Fondo Monetario ya estaba en el país, el jueves. El enojo y el miedo y la humillación –nunca vi nada remotamente parecido. Amo a mi país, pero ha sido gobernado sin vergüenza y, en la última década, nuestros ciudadanos estuvieron distraídos, debido en parte a la codicia de los promotores de bienes raíces que fueron alentados con exenciones impositivas a construir viviendas en el medio de la nada, creando una inmensa burbuja inmobiliaria, una cultura materialista y una pérdida de valores. Me temo que lo que viene es mucho peor.
El transfondo no dicho, por supuesto, es que, a menos que seamos parte del euro y, por lo tanto, necesitemos el salvataje en nombre del bien mayor del euro y la estabilidad europea, el mundo va a dejarnos reventar.
Sin embargo, casi peor que todo esto es el modo en que Irlanda fue presentada esta semana por la prensa internacional. Les señalo esto a ustedes, periodistas, fotógrafos y editores basados alrededor del mundo, y les pido que estén atentos al hecho de que en prácticamente todos los casos que he visto se ha recurrido a las imágenes, las caricaturas y el periodismo más ordinarios, perezosos y estereotipados para describir Irlanda. Diarios británicos y norteamericanos publicaron en sus portadas fotografías de caballos galopando por las calles, de mendigos en las calles de Dublin… El reporteo es casi igualmente malo. Anoche, leí un artículo de un periodista de The New York Times que largaba una palabrería sobre “niños de ojos tristes, pescadores de rostro severo y habitantes locales azotados por el clima”. No hay cliché que no esté siendo usado por los medios de comunicación mundiales, y el hecho es que estos clichés distraen de la verdadera historia, que es un análisis cuidadoso sobre lo qué realmente pasó. Así que era cierto: no podés creer todo lo que leés en los periódicos. Me siento avergonzada, como irlandesa y como periodista.
Rosita.
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Rosita Boland es escritora, poetisa y periodista del Irish Times.



November 21st, 2010 → 4:37 pm @ elpuercoespín
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