Un museo sobre ritos, mitos y realidades de la ‘Ndrangheta, por Juan Manuel Navarro

November 1st, 201012:00 pm @

0


Claudio La Camera parece cansado, mira el reloj y se acomoda un mechón de pelo antes de empezar a hablar.

– El primer paso para luchar contra la mafia es nombrarla. Los gobiernos negaron durante muchos años a la ‘Ndrangheta. Incluso tres meses atrás el prefecto de Milán dijo que no existía- despachó de entrada. Para desmentirlo, un mes después, la Policía arrestó a trescientos miembros,  incluido su máximo jefe, Domenico Oppedisano.

***

No tiene –ni por asomo-la fama de La Camorra napolitana o la Cosa Nostra siciliana. Sin embargo, la ‘Ndrangheta es actualmente la mafia más poderosa de Italia.  Mueve negocios por 43 mil millones de euros al año (cerca del 3 por ciento del PBI italiano), más que lo generado por cualquier de las empresas italianas más importantes. Sus ramificaciones llegan al norte de Italia, Alemania, Australia, Canadá y  EE.UU.

Durante años, su existencia fue el secreto mejor guardado de Calabria, a pesar de que no hay actividad económica que escape a la red del poder mafioso. Esto empezó a cambiar en 2007, cuando las autoridades italianas se enteraron que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos había incluido a la ‘Ndrangheta en su black list (lista negra), junto a las temidas organizaciones terroristas y los carteles de la droga.

Nacida al final de la Segunda Guerra, la mafia calabresa se enriqueció mediante del secuestro de empresarios y el cobro de sus rescates. A fines de 1980, se vinculó con los narcos colombianos para comercializar cocaína en Europa. Actualmente maneja actividades vinculadas al comercio, turismo, gastronomía, especulación inmobiliaria y bolsa de valores. Un dato para medir su poderío: la Ndrangheta –a través de sus empresas pantalla- es el principal inversor de la Bolsa de Frankfurt.

La naturalización de las prácticas mafiosas forjaron un duradero silencio colectivo, palpable aun en situaciones extremas. Durante el peor momento de la guerra entre mafias, con un asesinato cada 27 horas, no se habló de la ‘Ndrangheta. La gente podía tropezarse con los muertos en la calle, pero aun así no se atrevían a pronunciar la palabra maldita.

– ¿Por qué la ‘Ndrangheta permaneció silenciada durante tantos años?, pregunto por correo electrónico a La Camera.

– Durante décadas la atención se dirigió sobre todo a la “Cosa nostra” siciliana, que con su estrategia de matanza de magistrados, periodistas, políticos, atrajo la atención del Estado y de los medios de comunicación. Además, la mafia calabresa se ramificó en el territorio y se infiltró en la sociedad. Tenemos una geografía clara de las principales familias mafiosas, pero luego existe una “zona gris”, un área muy grande en que la ´Ndrangheta se confunde con la política, las instituciones y la masonería. En esta zona gris hay también un fuerte componente social, es decir, una mentalidad difusa en la gente común que ha asimilado algunos modelos de actitud mafiosa. Por último, Calabria es una región muy aislada, tanto desde el punto de vista geográfico y como por la escasa atención de los medios de masivos.

“Juro sobre este puñal y sobre esta tumba ancha y profunda al nivel del mar, que seré fiel a mis compañeros y a todos los mastri. Juro que no transgrediré las reglas y estaré siempre listo para cada llamada de la Honrada Sociedad”, recitan cientos de calabreses al cumplir 18 años.

El capo bastone les advierte: “Cáliz de plata, hostia consagrada, palabras de omertá, queda formada la sociedad… Ella es desde este momento tu familia y si cometieras una infamia serás castigado con la muerte. Serás fiel a la sociedad, así como la sociedad será fiel a ti y te asistirá en la necesidad. Este juramento puede ser roto solamente con la muerte”.

Cada uno es punzado con una aguja y derrama una gota de sangre sobre la figura de San Miguel de Arcángel.

***

El rito los convierte en parte de la organización criminal más poderosa de Italia. Estampitas de santos, ceremonias de iniciación y un barroco repertorio de artificios culturales habitan el mundo simbólico de la mafia calabresa.

La Camera, antropólogo e integrante de la Escuela de Teatro Antropológico del prestigioso director Eugenio Barba, está convencido de que para combatir a la ‘Ndrangheta no alcanza con el aparato represivo del estado. Es imprescindible –afirma- modificar la maquinaria de producción de sentidos y sensibilidades colectivas que naturalizaron el fenómeno mafioso en la sociedad en la que nació y creció.

***

Desde hace dos años, La Camera coordina el Museo della ‘Ndrangheta, en Reggio Calabria, sur de Italia.

–El sistema judicial y la policía lograron un cierto éxito en la represión de la mafia, pero no consiguen transformar una de las claves de su reproducción: el aura de consenso social a su alrededor- sostuvo.

La intención del museo –el coordinador habló de utopía- es desmontar la maquinaria simbólica de reconocimiento y aceptación social del fenómeno mafioso.Son tiempos inhóspitos para la palabra “utopía”.

–El éxito de la mafia radica en los sentimientos muy fuertes que transmite, sobre todo, a los jóvenes y, sobre todo, en este período histórico en el que tenemos mucha deficiencia de valores culturales y pasiones verdaderas. Vivimos la época de las pasiones frías, de las ideologías desvinculadas de la gente. Una cultura como la mafiosa que logra forjar una tradición todavía sale victoriosa.

***

La Camera pulsa enter en su notebook y las imágenes se suceden en la pantalla gigante del Istituto Italiano di Cultura. Enumera rituales sociales, habla de religión, menciona la música popular, y explica como todo eso se mezcla para conformar lo que denomina sistema de producción de consenso.

Una buena fiesta  pone en escena el poder del boss mafioso.  Cada vez que uno de ellos se casa, puede reunir hasta 2.500 invitados. Con su asistencia, la pequeña multitud confirma el ascendiente social del capo.

Las procesiones religiosas también sirven para obtener reconocimiento simbólico. Los nuevos miembros de la mafia portan sobre sus hombros las estatuas de la virgen. Cuando la peregrinación se detiene unos minutos frente a una casa, todos saben por qué: allí vive un boss importante y es la muchedumbre toda la que le rinde su reconocimiento.

Otra muestra: si uno capo es arrestado, la organización se encarga de que todos lo recuerden. No pasan más de 48 horas antes de que broten en Internet canciones que elogian las bondades del jefe en desgracia. Esta floreciente industria musical en las sombras hizo circular 50 mil copias de Cds en Reggio Calabria en los últimos dos años.

***

El museo que dirige La Camera apuesta a la creación de puntos de memoria en el territorio, a la recuperación de tradiciones y lugares que son un patrimonio común pero fueron apropiados por la mafia.

–Estas acciones nos ayudan a conocer nuestra historia y la realidad para poder cambiarla.

El museo también trabaja con escuelas y universidades. Los alumnos discuten sobre las consecuencias económicas, sociales y subjetivas de la ‘Ndrangheta, explicó La Camera; cuentan historias de vida de chicos que pasaron por la mafia y qué secuelas les dejó la experiencia.

El museo cuenta con el primer centro de documentación multimedial sobre el tema, con archivos judiciales, fotos, artículos y escuchas telefónicas a los capi. El material permite –aclaró La Camera- desmitificar las creencias comunes sobre este fenómeno.

Si de mitos se trata, hay uno muy extendido: la riqueza que genera la actividad mafiosa se derrama en la sociedad. La realidad socioeconómica de la región Calabria demuestra lo contrario: sus índices de riqueza per cápita y desarrollo humano son los más bajos de Italia.

–Nombrar y conocer la ‘Ndrangheta es para nosotros el primer paso para combatirla mediante la lucha cultural. Es una gota de agua en el mar; no hay muchas organizaciones que lo hagan.

Posts relacionados: