Martín Seligman, el psicólogo que experimentó con perros lo que harían con los prisioneros del Pentágono y la CIA

October 25th, 20101:46 pm @

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Martin E. P. Seligman (nacido el 12 de agosto de 1942 en Albany, New York) es un psicólogo norteamericano y autor de libros de autoayuda. Su teoría sobre la “indefensión aprendida” es ampliamente respetada entre psicólogos científicos. Es director del Positive Psychology Center en la Universidad de Pennsylvania De acuerdo con un estudio sobre los más eminentes psicólogos del siglo XX, realizado por Haggbloom et al., Seligman fue el 13avo. psicólogo más frecuentemente citado en manuales de introducción a la psicología a través del siglo, así como el número 31 en la lista de más eminentes.

Seligman (…) fue elegido presidente de la American Psychological Association por el mayor margen en su historia y ejerció el cargo durante 1988. Ha escrito varios best-sellers sobre psicología positiva, como The Optimistic ChildLearned OptimismAuthentic Happiness y What You Can Change and What You Can’t.)

Los experimentos fundacionales de Seligman y la teoría de la “indefensión aprendida” comenzaron en la Universidad de Pennsylvania en 1967 como una extensión de su interés en la depresión. Por completo accidente, Seligman y otros colegas descubrieron que el condicionamiento de perros llegaba a resultados opuestos a los predichos por el conductismo de B. F. Skinner, por entonces la teoría líder.

Seligman desarrolló más la teoría, hallando que la indefensión aprendida es la condición psicológica en la cual un ser humano o un animal ha aprendido a actuar o comportarse sin defensa alguna en una situación particular –usualmente, después de experimentar alguna incapacidad para evitar una situación adversa–, aún cuando tiene el poder para cambiar esas circunstancias desagradables o incluso dañinas. Seligman vio una situación similar a (la de) muchos pacientes severamente deprimidos y argumentó que la depresión clínica y las enfermedades mentales relacionadas resultaban en parte de una percibida ausencia de control sobre el resultado de la situación. Los experimentos han sido polémicos debido al dolor severo aplicado a perros durante un período extenso. Seligman aplicó shocks eléctricos intensos a los perros, provocando sus aullidos o que se orinaran involuntariamente. Los dejó sin opción para evitar el dolor y el entendimiento de que éste continuaría sin alivio alguno.

De acuerdo con la autora Jane Mayer, Seligman dio una charla en la SERE School de la Marina norteamericana en San Diego en 2002, que, dijo, consistió en una conferencia de tres horas para ayudar a los soldados norteamericanos a resistir la tortura, basada en su entendimiento de la indefensión aprendida (…)

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Usted ha rastreado pacientemente las técnicas de torturas utilizadas por la CIA hasta dos psicólogos, James Mitchell y John Bruce Jessen. Los describe como”mormones atractivos, prolijos, amables” —que dedujeron sus técnicas reconstruyendo hacia atrás el programa SERE (supervivencia, evasión, resistencia, escape) utilizado para entrenar a los pilotos norteamericanos en autodefensa. En The Dark Side, identificó un enfoque llamado “Indefensión Aprendida” como el modelo utilizado, y observó que el autor, Prof. Martin Seligman, hizo una visita a la escuela del SERE y habló con Mitchell y Jessen cuando el programa se estaba formando. Seligman es un ex presidente de la American Psychological Association (APA), única asociación de profesionales de la salud en oponerse a la condena del “Programa” y en resistir llamados a que sus miembros no se involucraran en él. ¿Cree que la proximidad de Seligman al programa de tortura ayuda a explicar la dificultad de la APA en rechazarlo?

(…) De acuerdo con … un coronel de la Fuerza Aérea… “La indefensión aprendida fue su paradigma … Comienza con el aislamiento. Eliminan la capacidad del prisionero de prever el futuro… Crea pánico y dependencia. Era el modelo de la KGB”.
—De The Dark Side

Jane Mayer: Fue completamente fascinante para mí enterarme de que Martin Seligman, uno de los más estimados psicólogos del país, ex líder de la APA., estuvo conectado con la CIA después del 11 de septiembre. Seligman es conocido por el trabajo que realizó en los ’60 en la Universidad de Pennsylvania en una teoría que llamó “Indefensión Aprendida”. Él y sus colegas realizaron experimentos con perros enjaulados, en los que utilizaron descargas eléctricas al azar. Descubrió que el maltrato al azar destruía a los perros emocionalmente, al punto de que ya no tenían la voluntad de escapar, incluso cuando se les ofrecía una vía para ello. Seligman me confirmó por e mail que en la primavera de 2002, mientras la CIA trataba de decidir cómo interrogar a su detenido de mayor valor, Abu Zubayda, fue llevado a hablar sobre sus teorías a una reunión de alto nivel aparentemente organizada por oficiales de la CIA en la Escuela SERE de la Marina en San Diego. Dijo que su charla duró unas tres horas. Dijo que se concentró en cómo ayudar a los soldados norteamericanos a resistir la tortura –no en cómo quebrar la resistencia de los detenidos. Pero, de acuerdo con numerosas fuentes (que están citadas con nombre y apellido en The Dark Side), las teorías de Seligman fueron citadas admirativamente enseguida después por James Mitchell, el psicólogo a quien la CIA contrató para aconsejar sobre su protocolo secreto de interrogación. Testigos oculares describen a Mitchell citando las teorías de Seligman sobre “Indefensión Aprendida” como útiles para mostrar de qué modo quebrar la resistencia de los detenidos en el interrogatorio. Una fuente recuerda a Mitchell específicamente promocionando los experimentos hechos sobre perros en el contexto de cómo tratar a los detenidos. A través de un abogado, Mitchell ha negado que estas teorías guiaran el uso de medidas coercitivas como confinamiento cerrado, manipulación psicológica y dolor calibrado por parte de la CIA o de sí mismo. Pero Mitchell confirmó, cuando hablé con él, que admiraba el trabajo de Seligman. Entre las técnicas de interrogatorio del gobierno norteamericano que parecen ser un eco de esos experimentos, están el uso de maltrato al azar –sacar de cualquier horario previsible a los detenidos de modo que no tengan idea de qué hora es, cuándo les será entregada la comida, si es día o noche, así como manipular la temperatura, el sonido, el sueño, y el uso del aislamiento, todas las cuales tienen por objeto causar una presión psíquica que erosionará su resistencia a ser interrogada e incrementará su total dependencia del interrogador (…) Los detenidos han descripto otras instancias en las cuales fueron tratados como perros –el uso de jaula de perros, y collares y correas.

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El Ejército derivó este año un contrato de 31 millones de dólares a un psicólogo cuyo trabajo sirvió de fundamento psicológico para el programa de torturas de la administración Bush.

El Ejército concedió  en febrero de 2010 el contrato de “única fuente” a la Universidad de Pennsylvania para entrenamiento de resistencia, o enseñar a los soldados cómo lidiar mejor con el desgaste psicológico de muchos tours de combate. El Positive Psychology Center de la Universidad, dirigido por el afamado psicólogo Martin Seligman, conduce el entrenamiento.

Documentos del Ejército muestran que no se permitió a nadie más pujar por el contrato porque “hay sólo una fuente responsable debido a la capacidad única provista, y ninguna 0tra oferta o servicio satisfará los requerimientos”. Sin embargo, Salon identificó expertos en entrenamiento de resistencia en otras instituciones a lo largo del país, incluyendo la Universidad de Maryland y la Mayo Clinic. De hecho, en 2008 los Marine Corps lanzaron un proyecto con la UCLA para realizar entrenamiento de resistencia para los Marines y sus familiares en nueve bases militares en Estados Unidos y en Okinawa, Japón.

Las regulaciones gubernamentales permiten contratos de única fuente pero sólo bajo condiciones muy estrictas, tales como que una sola compañía tenga la capacidad para realizar el trabajo requerido, de acuerdo con Trevor Brown, experto en contratos de la Ohio State University.

Brown dijo que contratos de fuente única concedidos en forma inapropiada son un problema “endémico” en el Departamento de Defensa.

“No soy un experto en entrenamiento de resistencia”, dijo, “pero sé lo suficiente como para saber que podrían haber lanzado una licitación, y mi suposición es que habrían tenido cierto número de ofertas. Mi primera reacción fue que hay un mercado para esto”.

El entrenamiento de resistencia del Ejército es un proyecto acariciado por el jefe de Estado del Ejército, general George Casey, comandante de las fuerzas norteamericanas en Irak durante los más oscuros días de la guerra allí, entre julio de 2004 y febrero de 2007.

(…) Seligman, descripto como políticamente conservador por un psicólogo que lo conoce bien, una vez reprendió a sus colegas académicos por “olvidar” el 11 de septiembre. “Hace falta una bomba en la oficina de algunos académicos para que se den cuenta de que sus valores más básicos están bajo amenaza, y algunos de mis buenos amigos y colegas en Edge parecen haber olvidado el 11 de septiembre”, escribió en el website de la Fundación Edge. En ese post, Seligman argumentaba que todo consejero científico del Presidente “debe ayudar a que la ciencia natural y la ciencia social se dirijan hacia ganar nuestra guerra contra el terrorismo”.

(…) En su correspondencia con Salon, Seligman dijo que la CIA y los militares parecen haberse apropiado de su trabajo sobre indefensión aprendida sin su conocimiento ni consentimiento. “Estoy dolorido y horrorizado de que buena ciencia, que ha ayudado a mucha gente a superar la depresión, pueda haber sido usada para propósitos tan turbios”, escribió en un e mail. “Más importante, nunca he proviso ni proveería ayuda en la tortura. La desapruebo firmemente”.

Igualmente, Seligman dijo que no sabe cómo o por qué los militares derivaron el contrato de entrenamiento de resistencia por 31 millones de dólares hacia su centro psicológico sin permitir competencia alguna. “Simplemente no lo sé”, escribió Seligman.”Las contrataciones del gobierno están por encima de mi nivel de conocimiento o competencia”.

(…) Gary Tallman, vocero del Ejército, dijo en un e mail que el ejército derivó el contrato a Seligman para beneficiar a sus soldados. “La decisión de no abrir la competencia fue influida por la imperiosa necesidad de ejecutar este contrato tan pronto como fuera posible, en vista de que el impacto de las actuales operaciones (incidentes de Desorden de Estrés Post Traumático) y una tasa de suicidios superior, según los informes, en un 60 por ciento al de 2003 plantean una preocupación significativa sobre el bienestar de nuestros soldados”, escribió Tallman. Sostuvo que el contrato fue a Seligman también porque tiene “el único programa disponible que demostró que podía atender los requerimientos planteados (…)”.

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Stephen Soldz de la Coalition for Ethical Psychology observa que Seligman sería el segundo ex presidente de la APA cercano a los programa de tortura de la era Bush. El otro es Patrick DeLeon, quien “participó en una conferencia informativa del Pentágono sobre un Programa de Acceso Especial altamente clasificado que involucraba el interrogatorio de detenidos y se centraba en la ‘detección del engaño’”. El grupo ha reclamado una investigación completa de la relación de Seligman con los programas de tortura y de su contrato con el Departamento de Defensa (…)

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(…) Mientras el planeamiento del altamente clasificado Programa de Acceso Especial tomaba cuerpo, la mayoría de los funcionarios del Congreso parecían hacer la vista gorda, con algunos, incluso, dando una mano.

Ex funcionarios de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) dijeron que el Pentágono informó a encumbrados legisladores del Comité de Apropiaciones de Defensa del Senado en noviembre y diciembre de 2001, incluyendo al presidente del panel, senador Daniel Inouye (D-Hawaii) y a su jefe de gabinete, Patrick DeLeon, acerca de la experimentación e investigación que involucraba el interrogatario de detenidos y se centraba en la “detección del engaño”.

Para lograr que un Programa de Acceso Especial como éste arrancara, el Pentágono necesitaba la ayuda de DeLeon, dados sus antiguos lazos con la American Psychological Association (APA), donde había servido como presidente en 2000, dijeron las fuentes.

De acuerdo con el ex funcionario de la APA Bryant Welch, el rol de DeLeon se demostró crucial.

“Durante períodos significativos, De Leon dirigió literalmente al staff de la APA en temas de política federal y ha dominado la conducción de la APA en cuestiones políticas”, escribió Welch. “Por más de 25 años, las relaciones entre la APA y el Departamento de Defensa (DOD) han sido firmemente alentadas e íntimamente coordinadas por DeLeon….

“Cuando los militares necesaron un profesional de la salud mental que ayudara a implementar sus técnicas de interrogatorio y otras profesiones se rehusaron a ayudar, tuvieron un amigo en la oficina del senador Inouye, uno que podía cosechar los dividendos políticos de las semillas sembradas por DeLeon durante muchos años”.

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En una entrevista publicada este año por su publicación electrónica “Prevention and Treatment”, Seligman dijo que el magenta era su color favorito por sus sorprendentes efectos tranquilizadores sobre el cuerpo humano. Juega al  bridge y terminó segundo en uno de los tres más importantes campeonatos norteamericanos por parejas, el Blue Ribbon Pairs (1997) –y le ha ido bien en muchos campeonatos regionales. Tiene siete hijos, cuatro nietos y dos perros, Rosie and Lily.

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