El Faro de El Salvador: el periódico digital que se hizo sin dinero, sin Internet y sin país

30 julio, 2010

El Faro nació como periódico digital fuera de época y en un país a todas luces equivocado: en 1998, casi una década antes de que la revolución digital absorbiera a la industria periodística, y en El Salvador, uno de los países más pobres y desiguales de América Latina, que acababa de salir de una cruenta guerra civil, y donde, una década después, apenas el 13 por ciento de la población está conectada a Internet.

Sus fundadores, Carlos Dada y Jorge Simán, no eran entrepreneurs visionarios; simplemente no tenían los recursos para fundar lo que en verdad querían: un diario de papel. Su modelo, aunque raro en El Salvador de entonces, era, y sigue siendo, tradicional: periodismo político crítico del poder.

Durante años, El Faro se sostuvo con el trabajo voluntario de sus fundadores y de un grupo de jóvenes periodistas. Lentamente, ganó credibilidad y lectores entre la elite cultural e intelectual del país y entre los miles de salvadoreños emigrados al primer mundo. Hoy tiene una redacción de veinte personas y un presupuesto que combina fondos de cooperación extranjera con ingresos publicitarios. Cien mil usuarios, según Dada, director editorial de El Faro, entran al sitio cada semana. En marzo último, setenta mil intentaron hacerlo en el lapso de cuarenta y ocho horas; El Faro colapsó en la avalancha. Había logrado lo que es, hasta ahora, su mayor primicia, de gran valor local e internacional: la confesión de uno de los participantes del asesinato del Arzobispo Oscar Romero (en 1980, el crimen más trascendente en la historia moderna del Salvador), primer testimonio directo de la participación del líder de la ultraderecha salvadoreña, creador de los Escuadrones de la Muerte, Roberto D’Aubuisson, en el crimen. Hoy, El Faro, que persigue los ideales del viejo periodismo profesional de calidad, se erige como un referente centroamericano.

Cuenta Carlos Dada:

Vendedores de diarios en El Salvador, c.1988. Adam Kufeld vía Flickr

El Faro apareció en 1998. En 1998, el Nintendo era más serio que Internet. No existía Google todavía. Nadie usaba Internet: era un juguetito.

Yo viví muchos años en México, y mi socio, Jorge Siman, había vivido también muchos años fuera. Como estamos medio emparentados, nos reuníamos en El Salvador en navidades o cuando había un evento familiar especial, y siempre hablábamos de que algún día tendríamos que poner un periódico en El Salvador. Simplemente, porque como lectores no nos satisfacía lo que había ahí. En 1997 yo regresé a El Salvador y Jorge ya estaba viviendo aquí y dijimos: ahora es cuando. Vamos a planificar el periódico y ponerlo. Cuando empezamos a hacer numeritos de lo que cuesta imprimir un periódico, distribuir un periódico… En El Salvador cada medio tiene que formar su propia red de distribución, cada periódico tiene sus propios camiones, choferes, vendedores en la calle. Era imposible hacer un periódico dos chavos que no teníamos dinero, no teníamos nada. Y de repente yo había tenido ya mucha experiencia con Internet en México y Jorge fue uno de los primeros en meter Internet en El Salvador. Entonces dijimos: Bueno, si sabemos de Internet, pues pongámoslo en Internet. Empezó en Internet porque no había otra. Tanto no fue premeditado, que en nuestro primer editorial le prometimos a los lectores que algún día íbamos a ser impresos. Nacíamos en Internet mientras tanto. Obviamente esa promesa quedó atrás hace muchos años.

Nos decíamos un periódico pero en realidad teníamos sólo columnas de opinión y resúmenes de noticias. Luego establecimos una buena red de colaboradores internacionales que nos mandaban materiales de muchas partes del mundo. Era muy chistoso: teníamos corresponsal en Kosovo, en Belgrano, en Sarajevo, y no teníamos en San Salvador.

Como Internet era tan nuevo y tan poca gente entendía, logramos desde el comienzo atraer a intelectuales y plumas muy reconocidas en El Salvador, que simplemente quisieron escribir en El Faro porque les llamaba la atención algo tan raro: algo en Internet. Eso nos empezó a dar un buen público: tener firmas conocidas desde el comienzo.

En un principio, más del noventa por ciento de los lectores eran salvadoreños en el exterior. Este es un país de inmigrantes, básicamente. Eran salvadoreños en Los Angeles, en Washington, en Suecia. Eran los que tenían acceso a Internet.

Luego empezaron a venir jóvenes de una generación muy especial, muy talentosa, que ha hecho historia ya en el periodismo salvadoreño. Mientras estaban estudiando se acercaron a El Faro y dijeron que querían aprender periodismo, trabajar aquí. Yo ya tenía algún nombre como periodista, entonces les interesaba que yo les enseñara de periodismo. Y fue un trato, que ellos empezaran a trabajar en El Faro sin recibir paga.

El Faro pasó cinco años sin que nadie cobrara un centavo. Empezando por nosotros. Yo tardé más. Los primeros en recibir una paga fueron cuatro periodistas. Yo me tardé varios años más. Y mi socio hasta la fecha no ha visto un centavo. No tiene sueldo.

El Faro no es un modelo replicable. Sólo existe gracias a esta extraña fórmula que yo creo que es irrepetible en este momento del mercado de la Internet. Pasar siete años sin ganar un centavo y a puro trabajo voluntario, y con chavos de una generación de muy buenos periodistas y además muy comprometidos con su periodismo y que se echaron al hombro El Faro. Una generación que quedó marcada desde muy pronto y sigue siendo la generación más brillante de los últimos tiempos del periodismo salvadoreño. Para nuestra gran fortuna, formados en El Faro todos.

Las alternativas en aquel momento eran La Prensa Gráfica, el Diario de Hoy. Yo trabajaba en La Prensa Gráfica, de eso comía; hacía coberturas especiales de temas internacionales.

El problema surgió los medios grandes empezaron a llevarse a los periodistas de El Faro con ofertas económicas. Los periodistas de El Faro fueron creciendo, ya no se conformaron sólo con el amor al arte. Luego, cuando conseguimos algunos fondos de cooperación, pudimos empezar a pagarles a algunos. Mientras tanto, seguíamos formando a jóvenes de otras generaciones. A medida que fuimos capaces de generar plazas laborales con otras condiciones, los periodistas comenzaron a regresar a El Faro. Hoy somos veinte personas, todos: fotógrafos, webmaster, editores, periodistas…

***

La idea, desde un principio, habia sido hacer un periódico que fuera comercialmente rentable. El problema es que eso no sucedió. Porque este país no cree todavía en Internet y estamos hablando de 12 años después. En términos publicitarios, no era un espacio atractivo. Luego, los grandes medios fueron capaces de generar estrategias para sus sitios web que nosotros éramos incapaces de generar, como por ejemplo, si me comprás un anuncio en papel te regalo un anuncio en Internet. ¿Entonces para qué le vas a comprar un anuncio a El Faro?

Nosotros nos tardamos mucho en aceptar fondos de cooperación. Creíamos que no era una estrategia conveniente. En este país, hemos visto experiencias periodísticas muy interesantes que se han muerto por depender absolutamente de una fuente de ingresos. Cuando le cierran la llave, desaparece el medio. Una experiencia periodística interesante que se muere pronto, es mejor que no hubiera existido porque es más frustrante que si no hubiera existido. Es una confirmación más de que no se puede. Dijimos: no vamos a aceptar fondos de cooperación. Cinco años después, que no habíamos recibido ni un centavo de nada, aceptamos fondos de cooperación. Recibimos fondos de la cooperación danesa, holandesa, de Naciones Unidas, del Open Society Institute (OSI)

Los aceptamos para proyectos específicos, y siempre lo hemos hecho así. El primero fue un proyecto de cobertura electoral. El resto del periódico seguía caminando sin ingresos. Pero poco a poco se va sofisticando todo y ya no podés seguir jugando al trabajo voluntario. Fuimos abriendo otros tipos de proyectos, otras líneas de trabajo.

Que no es autosostenible no quiere decir que no haya publicidad, que ha ido creciendo a medida que El Faro ha ido ganando prestigio. No es suficiente, pero cubre como el 40, el 50 por ciento de nuestros gastos.

***

Marero preso en la cárcel Ciudad Barrios, El Salvador - Filipe Pkeno vía Flickr

No queríamos ser un medio ideológico porque este es un país muy polarizado, y volverte de derecha o de izquierda o tener afinidades hacia este u otro te restaba credibilidad con un sector importante de lectores. El problema es que este país ha estado los últimos veinte años gobernado por un gobierno de derecha. Y nosotros como siempre creímos que un medio de comunicación tiene que ser crítico ante el poder, pues durante casi toda nuestra existencia mucha gente nos identificó como un medio de izquierda. Si revisas nuestra pauta, nuestros intereses, nuestra agenda editorial, creo que sería natural identificarlo con valores que, en Latinoamérica, son más de izquierda que de derecha, si; pero si me preguntas filosóficamente, nos identificamos mucho más con el liberalismo que con el socialismo. El problema es que si estás obsesionado, como estamos, en denunciar pobreza, violencia, corrupción, inseguridad pública, pues depende quién esté en el poder. Ahora que tenemos un gobierno de izquierda en El Salvador, pues el gobierno no nos quiere.

El Faro ha sido toda su vida un periódico muy, muy, muy político. Porque sus periodistas siempre hemos sido periodistas muy metidos en el mundo político. Este es un país muy polarizado, que se quedó en la Guerra Fría; ese es el discurso. Aquí tuvimos una guerra civil en los ochentas, todo el sistema político es una herencia de esa guerra. Los dos grandes partidos en El Salvador han sido la extrema derecha, Arena, contra la extrema izquierda, el FMLN. Arena, fundada por el que fundó también los escuadrones de la muerte, de la ultraderecha en los ochentas; el FMLN, la ex guerrilla. La política en El Salvador se convirtió en la continuación de la guerra por otros medios. Un sistema político con un discurso propio de la guerra fría, que todavía está ahí. Ese discurso también se extiende sobre todas las propiedades de los medios de comunicación en El Salvador. Los medios responden mucho a ese tipo de ideologías. Nosotros encontramos ahí una pequeña grieta por la cual meternos y ganar prestigio y reputación: al decir cosas que nadie más estaba diciendo.  Y como el periodismo funciona así, a medida que vas ganando prestigio y credibilidad, hay más gente que quiere hablar contigo y darte exclusivas o primicias o abrirte el panorama. Así fuimos creciendo.

Primero tuvimos los resúmenes y las columnas de opinión, luego empezamos con entrevistas exclusivas, después con temas exclusivos. Era más periodismo de profundidad que periodismo de investigación, por decirlo en términos de género. Y poco a poco nos empezamos a atrever más a jugar con el lenguaje, a sofisticar un poco el reporteo, organizar una estructura más formal de la redacción, ya con jefes de redacción, editores, periodistas de plantas, fotógrafos. Durante muchos años no hubo fotos.. Hoy la fotografía es muy importante en El Faro.

El Salvador es un país con mucho menos riesgo para hacer periodismo que cualquiera de nuestros países vecinos. Guatemala es una cosa espantosa. México es ya el paraíso de los asesinos de periodistas. Honduras se ha descompuesto totalmente en los últimos dos años y sobre todo a partir del golpe de Estado no es un buen lugar para hacer periodismo.

El Salvador todavía está a salvo de eso. En términos de riesgos, el año pasado asesinaron a Christian Poveda, un documentalista. Es el primer periodista muerto por su oficio desde el fin de la guerra. ¿Qué quiere decir esto? Primero, que es un país donde esto no suele suceder. Segundo: que ya empiezan los primeros avisos. Esto se está descomponiendo mucho. Este es un país en el cual, además de las maras, la pobreza y la violencia social son incontrolables. Ahora se podría reportar en vivo y en directo la crónica de cómo el narcotráfico se traga un país. Esto empieza a pasar aquí. Esto es parte de lo que estamos comenzando a cubrir, porque es un fenómeno relativamente nuevo en El Salvador. El narcotráfico ya destrozó México, se tragó Guatemala, y geográficamente seguimos nosotros.

***

Carlos Dada (de pie) con Alvaro Saravia, uno de los asesinos de monseñor Romero / Foto: El Faro

[Con la investigación sobre el asesinato de monseñor Romero] fue tal la cantidad de gente que quiso entrar que nos tumbó el servidor, lo que desató toda una serie de rumores de que había una conspiración contra El Faro, lo cual no era cierto. Simplemente, no teníamos la capacidad técnica de recibir tanta gente.

Ese texto fue reproducido en periódicos en casi todos los periódicos de América Latina. O reproducido o mencionado. Menos en El Salvador. Pero esto era algo que preveíamos: en ese texto hay señalamientos directos contra el propietario de uno de los principales periódicos. Y estábamos listos para esto. Para nuestra sorpresa, algunos canales de televisión le dieron mucho volúmen; pensábamos que nadie iba a decir nada.

Cuando los lectores vieron que no se podía entrar en El Faro empezaron a hacer uso de todas las herramientas que te permite la tecnología para compartirlo.  Había gente que colgaba gente en su blog y avisaba: vengan a mi blog, que aquí está colgado. Había gente que lo colgaba en Facebook, que en twitter o cadenas de correo decía: yo lo tengo, quién lo quiere que se lo mando. Esto a nosotros nos conmovió ese gesto de los lectores. Y nos demostró que ya pasaron los tiempos medievales de los medios. ¿Cuál ha sido la tradición en América Latina? Porque en ese sentido tenemos una tradición común de dictadura, etcétera. Siempre la fórmula fue: mientras no salga en los medios grandes, eso no existe. Mientras esos medios guarden silencio, no pasó nada. Esto demostró que ya no puede pasar. Que hoy quien se lo calle queda como tonto, porque va a llegar a la gente de todos modos.

Si de algo yo presumo no es tanto del contenido de El Faro como de los lectores. Yo creo que El Faro tiene los mejores lectores de este país.

Hoy El Faro se ha vuelto en una referencia del periodismo centroamericano. Estamos confirmando que en Centroamérica se puede hacer un periodismo de alta calidad, confirmando que vale la pena obsesionarse por algunas cosas como ser profesionales, no conformarte con sacar la notita, con tratar de buscar un poco más allá y con romper con esta maldita tradición que tenemos en Centroamérica que esperamos que todo el mundo allá afuera nos aplauda porque como son centroamericanos y son pobres, pues hicieron su esfuerzo. Romper con esa tradición y exigir que nos juzguen por la calidad neta del trabajo. Creo que El Faro ha ayudado a eso.

, , , , , , Carlos Dada, periodismo

26 Comments → “El Faro de El Salvador: el periódico digital que se hizo sin dinero, sin Internet y sin país”

  1. Diego Fonseca 4 years ago   Reply

    Excelente feature. Una delicia.

  2. Roxana 4 years ago   Reply

    En El Salvador lo sabemos: El Faro nos está ayudando a tirar los miedos y a creer que el periodismo sí vale la pena.

  3. margarita martinez 4 years ago   Reply

    Que inspirador, bello, emocionante.

  4. Roberto Mendoza Sol 4 years ago   Reply

    Creo que los señores Jorge Simán y Carlos Dada han iluminado los espacios de conocimiento en nuestro país al aclarar medias verdades y medias mentiras, valorando mayormente para ello lo esencial y lo ético. Un saludo a este prestigioso medio digital.

  5. Juan Salinas 4 years ago   Reply

    Saludo a la gente del Faro, que bien se lo merece. Lamentablemente, me parece que Saravia trabaja para el encubrimiento. Como verán aqui en la dirección que les envío, es muy posible que detrás del asesinato de monseñor Romero haya estado el mismísimo Robert Gates.

    http://pajarosalinas.blogspot.com/2010/06/quien-mato-monsenor-romero.html

  6. José Adolfo Hidalgo 4 years ago   Reply

    Esta si es una autentica representación de un periodismo, que sirve sin intereses mercantilistas . Adelante!

  7. Estuardo Antonio Calderòn Tobar 3 years ago   Reply

    FELICITACIONES, GUATEMALA/OCT/2010.

  8. eli 3 years ago   Reply

    Excelente, siempre trato de leerlo porque me parece serio y atrevido, sin miendo a la investigación, un ejemplo para las nuevas generaciones, para mi no es importante si es de izquierda o derecha, lo importante es que publiquen la verdad sobre el acontecer nacional e internacional.Los felicito

  9. pablo garcia perez 3 years ago   Reply

    Es la primera ves que leo algo de el faro, muy bien .FELICIDADES

  10. pablo gaqrcia perez 3 years ago   Reply

    Primera vez que leo algo de el faro muy interesante.FELICIDADES

  11. raul 3 years ago   Reply

    Estamos denunciando que en varias ocasiones se han realizado torturas a jóvenes en el centro de menores de ilobasco sendero de liberta por jóvenes de la casa 8 los jóvenes provisionales que son sometidos a golpes y con lata le hacen ms y luego se los tallan en la carne viva el sábado llegaron 3 jóvenes y fueron sacado el día domingo al hospital con golpes y torturas en su cuerpo y nadie hace mayor cosas y ni las autoridades del isna se hacen del ojo paño y esto es una grave violación a los derechos humanos y vida de los internos pedimos a los medios que investigan para castigar a los internos involucrados y que no se den más hechos de esta naturaleza ilobasco 8 02 20011

  12. roberto lopez 3 years ago   Reply

    * que bueno lo de este diario digital me alegra saber que las corrupciones maximas esten saliendo a a luz

    • ALFONSO 3 years ago   Reply

      ES SIERTO QUE HACE COMENTARIOS Y DESTAPA LA CORRUPCION LO MALO ES QUE HAY QUE DARLE CONTINUIDAD A TODO.Y QUE SE SEPA LA VERDAD… QUE PASO CON EL CASO CHELE TORREZ… PORQUE ASI COMO FUERON CAPACES DE SACAR A LUZ UNA LLAMADA NO SON CAPACES DE DARLE SEGUIMIENTO AL SUPUESTO SUICIDIO… O QUE EN LA LLAMADA SOLO SE HABLABA DE CHELE TORREZ. HOY DOS AÑOS DEL SUPUESTO SUICIDIO…

  13. Diana Arias 3 years ago   Reply

    ¿quien firma este articulo? lo necesito para citarlo en un trabajo de la Universidad, gracias.

    • elpuercoespín 3 years ago   Reply

      Diana, el artículo está hecho en base a una entrevista con Carlos Dada, que hicimos los editores del sitio. A partir de “Cuenta Carlos Dada”, son sus palabras textuales. Sólo los textos de autor llevan firma en el puercoespín. Saludos.

  14. ALFONSO 3 years ago   Reply

    SOLO QUIERO RECORDARLE A NUESTRO QUERIDO PRESIDENTE FUNES QUE DE NADA SIRVE TANTO PROYECTO Y DINERO MAL INVERTIDO SI SIGUE PONIENDO A LOS MISMOS FUNCIONARIOS O TITERES DE ESTOS EN ESOS PUESTOS… TENEMOS QUE RADICAR LA MANERA COMO SE HACEN LAS COSAS MIENTRAS SE SIGA NEGOCIANDO BAJO LA MESA PUESTOS.. IMPUNIDAD… NO SACAR LOS TRAPOS AL SOL COMO LO DIJO PUBLICAMENTE CRISTINI CON SUS FRACES DIME Y DIRETE Y EL NO POR GUSTO SE AFERRA AL PODER.. Y OTRO EJEMPLO EL EX FISCAL EN FUNCIONES ASTOR ESCALANTE QUE APROVECHO EL TEMA CASO CHELE TORRREZ COMO ESTRATEGIA PARA QUEDAR DE FISCAL QUE EN TODO CASO SE LE FUSTRO… QUE PASA CON EL SUPUESTO SUICIDIO DEL CHELE TORREZ QUE FUE UN CASO CERRADO EN SOLO DOS DIAS CUANDO EL MISMO EX FISCAL EN FUNCIONES TUVO CONTRADICIONES PUBLICAMENTE… DONDE ESTA LA JUSTICIA.. DONDE ESTAN LOS CORRUPTOS…. DONDE ESTAN TODOS LOS QUE MANEJAN LA OSCURIDAD DE NUESTRA PATRIA… AHI ES DONDE DEBEMOS DE EMPEZAR ESTA A TIEMPO SR. PRESIDENTE DE CUMPLIR LO QUE PROMETIO EN CAMPAÑA Y LO LLEVO DONDE ESTA… SALGA CON LA FRENTE EN ALTO…

  15. david alvarado 3 years ago   Reply

    saludos me gustaria me dieran un lugar donde poder contactarlos, lo necesito para que vean o envuiarles unos documentos. espero su respuesta a mi correo, saludos y adelante con este importante medio de comunicación, diferente a los demás. Bendiciones.

  16. Alfredo Sanchez 2 years ago   Reply

    Congratulaciones ES LA PRIMERA VES QUE ME ENCUENTRO CON ESTE PERIODICO,DE MI HERMOSO PAIS EL SALVADOR SALI DE EL ASE 35 ANOS,Y ES PARA MI UN HONOR TENER HERMANOS SALVADORENOS,COMO UDS,ESPERO QUE SIGAN ASIENDO BUEN PERIODISMO,CON PARCIALISMO Y HONESTIDAD,SALUDOS HERMANOS SALVADORENOS,DESDE OMAHA NEBRASKA,USA

  17. Luis 2 years ago   Reply

    Felicades a los progenitores de este de este periodico digital, te veo a las siete en punto canal 7 y me parese tu criticas al actual gobierno El Salvador ya parece las Islas Caiman aqui todo el que llega al gobierno roba el patrimonio del pueblo y nada les hacen solo los quitan, de sus funciones y asi queda ejemplo el funcionario de la Loteria que le dio el premio a un familiar que les parese, esto solo pasa en el salvador. ok

  18. any rodriguez rend0n 2 years ago   Reply

    soy migueleña,los admiro profundamente y los felicito porque nadie,todavia se atreve a escribir la verdad en ningun periodico,ustedes dicen solamente la verdad, de corazon: cuide3nse que dios los bendiga y no lo duden siempre estaran en el corazon de todos los migueleños. hasta siempre.

Trackbacks For This Post

  1. El Faro: el periódico digital que se hizo sin dinero, sin Internet y sin país - 4 years ago

    [...] El Faro: el periódico digital que se hizo sin dinero, sin Internet y sin país http://www.elpuercoespin.com.ar/?p=2869  por Guanaco hace 3 segundos [...]

  2. Tweets that mention El Faro de El Salvador: el periódico digital que se hizo sin dinero, sin Internet y sin país -- Topsy.com - 4 years ago

    [...] This post was mentioned on Twitter by Cecibel Romero and Silvio Robles, elpuercoespin. elpuercoespin said: La historia de El Faro, de El Salvador: el periódico que se hizo sin dinero, sin internet y sin país http://bit.ly/bPqbZU [...]

  3. El Oso » Archive » Non-Profit Journalism in Central America - 3 years ago

    [...] of editor and co-founder Carlos Dada. The Argentine group blog el puercoespín published an excellent feature about the history and impact of El Faro a few months back: El Faro appeared in 1998. In 1998 Nintendo was more serious than the Internet. [...]

  4. Distintas Latitudes » Blog Archive » Periodismo y poder (y visceversa): sobre la entrevista de Carmen Aristegui al presidente Mauricio Funes - 3 years ago

    [...] Reportaje extenso sobre la fundación y objetivos del periódico digital El Faro:  <http://www.elpuercoespin.com.ar/2010/07/30/el-faro-de-el-salvador-el-periodico-digital-que-se-hizo-s… [...]

  5. Plaza Pública, el periódico digital que investiga el poder detrás del poder en Guatemala - 2 years ago

    [...] de La Silla Vacía, de Verdad Abierta, de Semana, y en El Salvador viendo la experiencia de El Faro. Conversé con Carlos Fernando Chamorro en Nicaragua para ver la experiencia de El Confidencial. Y [...]

  6. El Salvador: El Faro bajo amenaza | La Azotacalles - 2 years ago

    [...] Vale la pena que conozcan la trayectoria de este medio, pionero de pioneros de la región (de toda América Latina). Les dejo aquí una cita de su fundador, Carlos Dada, en una nota que leí en El Puercoespín: [...]

Leave a Reply