Para el New York Times, el “submarino” no es tortura si lo usa la CIA

July 3rd, 20105:51 pm @

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¿Cuándo dejó The New York Times de llamar “tortura” a la tortura?

El estudio “Tortura en el Times: el submarino (waterboarding) en los medios”, publicado por el Shorenstein Center de la Universidad de Harvard, analizó todos los artículos en que ese método se mencionó en el Times desde comienzos del siglo XX y, más recientemente, en otros tres diarios norteamericanos. El resultado: The New York Times cambió una larga tradición de referirse al “submarino” como tortura cuando comenzaron las denuncias de que las fuerzas norteamericanas lo aplicaban en su “Guerra contra el Terror“, durante el gobierno de George W. Bush.

El Times, Los Angeles Times, The Wall Street Journal y el USA Today eliminaron la palabra “tortura” por completo al referirse al submarino o la reemplazaron por eufemismos. Sólo siguieron llamándolo tortura cuando lo vinculaban con un país distinto a los Estados Unidos –no si lo aplicaba la CIA.

Lo que sigue es el estudio, realizado por un equipo de estudiantes de Harvard y publicado por el prestigioso centro de estudios sobre la prensa norteamericana:

Resumen:

El debate sobre la práctica del “submarino” ha generado cientos de artículos periodísticos en los últimos dos años [desde finales del gobierno de Bush]. Pero la práctica interesa a la prensa desde hace más de un siglo. Al examinar los cuatro periódicos con mayor circulación del país [Estados Unidos], encontramos un cambio brusco e importante en cómo la han caracterizado.

Desde comienzos de los años ‘30 hasta el 2004, los periódicos que escribieron sobre la aplicación del submarino lo llamaron uniformemente “tortura” o implicaron que lo era [en el sentido de que de la narración se desprendía claramante, por ejemplo: "seis ex convictos declararon que fueron torturados (...) les envolvieron las cabezas con toallas y les volcaron agua encima"]: The New York Times lo caracterizó como tal en un 81.5% (44 de 54) de los artículos sobre el tema; mientras que The Los Angeles Times lo hizo en un 96.3% de sus artículos (26 de 27). En contraste, desde el 2002 hasta el 2008, los periódicos analizados casi nunca se refirieron al submarino como acto de tortura. The New York Times caracterizó al submarino como tortura o implicó que lo era en sólo 2 de 143 artículos referidos al tema (1.4%). The Los Angeles Times lo hizo en un 4.8 % de sus artículos (1.6%). USA Today nunca caracterizó la práctica como tortura ni implicó que lo fuera.

Los periódicos (norteamericanos) tienden a referirse al submarino como tortura si lo aplica un país que no es Estados Unidos. Un 85.8% (28 de 33) de los artículos en The New York Times llamaron al submarino tortura, o implicaron que lo era, cuando había sido aplicada por un país diferente de los Estados Unidos, mientras que sólo un 7.69% (16 de 208) la llamó tortura cuando el responsable era Estados Unidos. The Los Angeles Times caracterizó la práctica como tortura en un 91.3% de sus artículos (21 de 23) cuando se informaba que era aplicada por otro país, pero sólo en un 11.4% de sus artículos (9 de 79) cuando era Estados Unidos quien la aplicaba.

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En los últimos años se escribieron miles de artículos periodísticos sobre la práctica conocida como “submarino”. Solamente en 2007 y 2008, por ejemplo, The New York Times la mencionó en más de 150 artículos. Incluso antes de que comenzara el debate actual, el submarino aparecía en las noticias con bastante regularidad –durante la Insurgencia Filipina, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam. Durante más de 70 años antes del 11 de septiembre [de 2001], el derecho norteamericano y los principales periódicos consistentemente calificaron al submarino como un acto de tortura. Pero desde que atrajeron la atención de la prensa el escándalo por abuso de prisioneros [iraquíes] en Abu Ghraib y las revelaciones de que fuerzas estadounidenses aplicaban el submarino, los medios parecen haber cambiado su caracterización.

Para explicar por qué y cómo cambió la visión de los medios respecto a esta práctica es importante documentar la discrepancia entre el consenso previo al 11 de septiembre de que el submarino era tortura y la nueva caracterización que se le dio a posteriori.

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En base a una primera revisión de artículos periodísticos y de literatura secundaria, nuestra hipótesis era los principales periódicos habían adquirido un tono más benigno al referirse al submarino a partir del 11 de septiembre, particularmente luego de que el gobierno de Bush la autorizara y cuando el miedo al terrorismo se extendió entre el público. Lo que encontramos, sin embargo, durante el análisis de miles de artículos en los principales periódicos del país, fue un cambio dramático en el modo de caracterizar la práctica luego de haberla llamado tortura durante casi un siglo. Este estudio provee detalles sobre la naturaleza de esa transformación.

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Cobertura a lo largo del tiempo.

Noticias del New York Times

Desde su primera mención del submarino en 1901 y hasta 1925, The New York Times raramente describió al submarino como método de tortura: lo llamó así o implicó que lo fuera solamente en un 11.9% (10 de 84) de los artículos en que lo mencionaba. En la mayoría de los casos, se lo mencionaba de modo neutral, sin caracterización alguna: 61.9% de los artículos (52 de 84).

El patrón cambió en 1931, cuando volvió a mencionarse el submarino, y se mantuvo consistente hasta el cambio dramático de 2004. Desde 1931 a 1999, los periodistas de The New York Times llamaron tortura al submarino o implicaron que lo era un 85% de las veces que lo mencionaron (44 de 54).

En contraste, desde 2002 hasta 2008, The New York Times llamó tortura al submarino o implicó que era tortura en sólo 2 de 143 artículos (1.4%). Es de destacar que uno de esos dos artículos se refería al submarino en Chile, sin hacer mención de los Estados Unidos.

El decrecimiento en el uso de la palabra tortura se corresponde con un tratamiento eufemístico o suave del tema, o de una mención sin ninguna connotación. Este tratamiento eufemístico se incrementó desde un 0% (0 de 54) entre 1931 y 2002 a un 45.5% (65 de 143) entre 2002 y 2008. La mención sin connotación alguna creció de un 9.3% de los artículos (5 de 54) desde 1931 a 1999 a un 28.7% (41 de 143) de 2002 a 2008.

Artículos de opinión del New York Times

Era más probable que los artículos de opinión se refirieran al submarino como tortura a que lo hicieran los artículos de noticias, en todos los períodos analizados. Aunque hubo pocos artículos de opinion [sobre este tema] antes de 2002, un 50 por ciento (7 de 14) sostuvo o implicó que la práctica del submarino era tortura. A partir del 2002, este porcentaje se redujo ligeramente, a 49.2% (29 de 59), con un 27.1% (16 de 59) que lo mencionó sin connotación alguna  y un 10.2% (6 de 59) que lo trató negativamente. Por lo tanto, mientras los artículos puramente informativos trataron al tema cada vez con más suavidad, los artículos de opinión continuaron usando la palabra tortura.

Noticias de Los Angeles Times

Los Angeles Times comenzó a informar sobre “la cura de agua”, como era conocida durante la Insurgencia Filipina, clasificándola como tortura. Desde 1901 hasta principios de mayo de 1902, lo llamó tortura o implicó que lo era en un 63.6% (7 de 11) de los artículos en que se refería al tema. Sin embargo, desde fines de mayo de 1902 y hasta 1917 el diario sólo se referió al submarino como tortura o implicó que lo era en 1 de 32 artículos (3.1%). Luego de 1917, el periódico no volvió a mencionar la práctica hasta 1935.

A partir de 1935, Los Angeles Times llamó tortura a la práctica del submarino o implicó que lo era en un 96.3%  de sus artículos (26 de 27). No volvió a mencionar al submarino hasta 2006. Desde 2006 hasta 2008, clasificó al submarino de tortura o implicó que lo era en sólo 4.8% de sus artículos (3 de 63). Lo caracterizó más suavemente en un 58.7% de sus artículos (27 de 63) y neutralmente en un 23.8% de casos (15 de 63).

Artículos de opinión de Los Angeles Times

El diario Los Angeles Times sólo se refirió al submarino una vez antes de 2003, por lo que es imposible establecer si hubo un cambio en el modo en que abordó el tema a lo largo del tiempo. Sin embargo, luego del 2003, los artículos de opinión mostraron una tendencia a clasificar al submarino como tortura y, en general, refleja la misma tendencia que en los artículos de opinión de The New York Times. Entre 2003 y 2008, los artículos de opinión que llamaron tortura al submarino o implicaron que lo era fueron el 46.3% (19 de 41). El resto de los artículos de opinión trataron el tema según diferentes categorías: un 19.5% (8 de  41) no se refirió a tortura, un 14.6% (6 de 41) lo caracterizó suavemente y un 7.3% (3 de 41) caracterizó la práctica negativamente.

La mayoría de los artículos de opinión se publicaron después del 2006 (31 de 41) y hubo un giro notorio en el tratamiento del tema entre 2007 y 2008.

En 2007, sólo 4 de 15 artículos de opinión (un 26.7 %) clasificaron al submarino como tortura o implicaron que lo era. En contraste, en 2008, 10 de 16 (62.5%)  artículos de opinión lo hicieron.

Wall Street Journal  y USA Today

El Wall Street Journal USA Today no tienen una larga historia en la publicación de artículos sobre el tema como Los Angeles Times o The New York Times, lo que hace imposible comparar sus promedios. La primera mención que hizo USA Today a la práctica del submarino fue en 2004. De 18 artículos que trataron el tema luego de 2004, ninguno lo caracterizó como tortura o implicó que lo fuera. 12 de 18 artículos (66.7%) lo caracterizaron con suavidad o eufemismos y 3 artículos no le dieron ninguna connotación (16.7%).

Como en el caso de los otros periódicos, los artículos de opinión del USA Today muestran una mayor tendencia a caracterizar a la práctica del submarino como tortura. Desde el primer artículo de opinión al respecto en 2006 y hasta el 2008, el 55.6% de los artículos de opinión (10 de 18) dijeron o implicaron que la práctica era un método de tortura. La mayor parte del resto de los artículos de opinión no le dieron ninguna connotación (27.8% o 5 de 18 artículos).

El Wall Street Journal mencionó el submarino en sólo dos artículos: en uno lo llamó tortura, y en el otro le dio una connotación negativa. Desde 2005 hasta 2008, solo 1 de 63 artículos (1.6%) lo consideró tortura. Es de señalar que este artículo se refería al uso de este método en Alemania del Este durante el régimen comunista y no mencionaba a los Estados Unidos. En contraste, un 55.6% de los artículos (35 de 63) no le dio connotación alguna, y 12.7% (8 de 63) le dio un tratamiento benigno.

Durante este período (2005-08), hubo un giro en el Wall Street Journal cambió. En 2007, 85% de los artículos (17 de 20) no le dieron connotación alguna a la práctica. En contraste, en 2008, sólo un 40% de los artículos (16  de  40) fue neutral y se citó con mayor frecuencia a otros que calificaban al submarino como tortura (18 de 40 artículos, o un 45%).

En contraste con los otros periódicos, es tan inusual encontrar al submarino representado como tortura en las columnas de opinión del WSJ como en sus artículos noticiosos. Entre 2005 y 2008, solo 1 de 38 columnas de opinión calificaron a la práctica de tortura (2.6%). En contraste, 52.6% de los artículos  (20 de 38) lo mencionó sin connotación alguna y 28.9% (11 de 38) se refirió a ella con suavidad o eufemismos.

Según qué país aplica el submarino.

En los artículos noticiosos, hubo una mayor predisposición a llamar tortura al submarino cuando era aplicado por otros países o individuos diferentes de los Estados Unidos. En The New York Times, el 85.5% de los artículos (28 de 33) que se refirieron a un país diferente de los Estados Unidos vinculado a la aplicación del submarino lo llamaron tortura o implicaron que lo era. Pero cuando quien lo aplicaba era Estados Unidos, sólo el 7.69& (16 de 208) de los artículos afirmó o implicó que el submarino era un acto de tortura. Sólo 0.8% de los artículos (1 de 133) referidos a la Guerra contra el Terror donde los Estados Unidos eran los responsables de aplicar el submarino afirmaron o implicaron que era tortura.

Los Angeles Times muestra un patrón similar al evitar la calificación de tortura cuando es Estados Unidos el que aplica el submarino. En artículos que trataron sobre otros países aplicando el submarino, 91.3% de los artículos (21 de 23) llamaron acto de tortura al submarino o implicaron que lo era. Cuando era Estados Unidos, lo hicieron sólo en el 11.4% de los artículos (9 de 79)

El Wall Street Journal sólo publicó cuatro artículos en los que el submarino fue presentado como un acto de tortura; en tres de ellos, se trataba de otros países responsables de aplicarlo. El cuarto se refirió al submarino en términos generales, sin una referencia específica a un incidente o a quien lo aplicaba.

El análisis no se aplica al USA Today porque todos sus artículos sobre el tema del submarino se refirieron a casos en que los Estados Unidos eran los autores del acto. Ni uno solo de estos artículos dijo o implicó que se tratara de tortura.

Cuando otros lo llaman tortura

Para balancear el tratamiento suave

Los cuatro periódicos balancearon su trato suave del submarino mediante la cita de fuentes que sí lo llamaban tortura (cuando el periodista autor del artículo no lo hacía). Salvo por una breve serie de artículos entre 1902 y 1903 en The New York Times que citaban declaraciones de funcionarios militares y senadores, casi todos los artículos en los que se citó a fuentes que se refirieron al submarino como tortura aparecieron en 2007 y 2008.

The New York Times dio al tema un tratamiento suave o eufemístico en 66 de 281 artículos noticiosos. En esos 66 artículos, 30 (45.5%) citaban a otras fuentes que llamaban tortura al submarino. En Los Angeles Times el tratamiento fue suave o eufemístico en 29 de 134 artículos noticiosos, y en 12 de esos 29 se citó a fuentes que se referían a tortura. De igual modo, en The Wall Street Journal 8 de 66 artículos realizaron un tratamiento benigno y, de ellos, 3 citaban a fuentes que se referían al submarino como tortura. Finalmente, en USA Today el tratamiento benigno que se dio al tema en 12 e 18 artículos noticiosos, 4 citaron a fuentes que decían que el submarino era tortura.

Quién es citado

En los casos en que se citaba a fuentes que llamaban tortura al submarino, hubo un cambio en cuáles fueron esas fuentes a lo largo del tiempo tanto en Los Angeles Times como en The New York Times.

Antes de 2007, The New York Times sólo publicó algunos artículos aislados en los que citaba a fuentes críticas. Pero desde 2007 hubo un marcado aumento de artículos que citaban a esas fuentes, especialmente grupos de derechos humanos y legisladores, con un predominio de funcionarios de grupos de derechos humanos durante la primera mitad del año. Pero a partir de octubre, políticos que calificaban como tortura al submarino pasaron a ser citados con mayor frecuencia. El senador John McCain [candidato a presidente contra Barak Obama] es la fuente más habitual, pero también otros legisladores comezaron a ser citados. Hacia 2008 [año de elección presidencial y final del gobierno de Bush], las menciones a fuentes que hablaban de tortura pasaron a ser más generales: (en lugar de nombrarlas, se hacía mención a) “muchos”, “varias fuentes legales autorizadas”. También empiezan a aparecer referencias más enfáticas, como: “en la mayor parte del mundo civilizado”.

Los Angeles Times siguen un patrón parecido. En 2007, el diario citó mayormente a grupos de derechos humanos y al senador McCain. A partir de comienzos de 2008, en cambio, pasó a usar referencias más generales, del tipo: “por muchos” y “críticos”.

Palabras más suaves

Cada periódico tiene sus palabras elegidas para referirse al submarino de un modo “suave” o eufemístico. Estas palabras fueron consistentes en cada periódico, y diferentes entre un periódico y otro. Antes de 2004, el tratamiento eufemístico era casi inexistente, por lo que esta discusión se limita al período 2004-2008.

The New York Times se inclinó abrumadoramente por la palabra “severo” (harsh), usándola en 53 de 65 oportunidades (81.5%) en los artículos en que dio un tratamiento eufemístico al tema entre 2004 y 2008.

Los Angeles Times usó la palabra “severo” (11 de 27, o 40.7%) y “coercitivo” (12 de 27, o 44.4$). USA Today favoreció el uso de “controversial”, en 50% de los artículos (6 de 12). The Wall Street Journal usó “severo” (4 de 8 veces, 50%) y “agresivo” (3 de 8, o 37.5%).

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Conclusión

Los resultados de este estudio demuestran que hubo un giro importante y repentino en el tratamiento que los principales periódicos dieron a la práctica del submarino a comienzos del siglo XXI. La cobertura moderna del método del submarino comenzó realmente en 2004, cuando se publicaron las primeras historias de abusos en Abu Ghraib. Desde entonces, los artículos describen el submarino con palabras como “severo” o “coercitivo”, o simplemente no dan ninguna connotación a la palabra para no tener que etiquetarla como tortura, como se había instaurado en los 70 años previos. Existe también una discrepancia significativa entre el punto de vista ofrecido por artículos noticiosos y artículos de opinión en los periódicos. Los artículos de opinión tienen mayor tendencia a caracterizar al submarino como tortura, sugiriendo que la opinión personal de editores y columnistas no se alineaba con la posición formal que los periódicos presentaban en su reporteo objetivo.

¿Pero qué causó el cambio en la cobertura del submarino? Nuestra información no provee una razón específica, sino que se limita a señalar la existencia de este cambio en la sintaxis. Un artículo publicado por el ombudsman de The New York Times, Clark Hoyt, sugiere que estas decisiones fueron tomadas deliberadamente por los periodistas y sus editores, quizás en un esfuerzo por permanecer neutrales en el debate que se llevaba adelante en los Estados Unidos. Hoyt sugiere que, si la clasificación del submarino como tortura es poco clara, los periodistas actúan irresponsablemente al etiquetarlo como tal.

La disposición de los periódicos a caracterizar la práctica como tortura antes de 2004 parece refutar esta afirmación. Por casi un siglo y hasta 2004, hubo consenso en que el submarino era tortura. Cuando surgieron reportes de que la CIA lo aplicaba, el consenso se rompió, aunque los mismos editores parecen estar convencidos de que el submarino es un acto de tortura y lo llaman así en sus editoriales.

La clasificación del submarino no es poco clara; el debate actual no puede ser divorciado de sus raíces históricas. El status quo determinaba que el submarino era tortura, según la ley norteamericana, la ley internacional y en las propias palabras de los periódicos. Si los periódicos no hubieran cambiado el modo en que cubrieron las historias referidas a este tema, el submarino se seguiría considerando tortura. Al apartarse de esa norma establecida, los diarios implican estar en desacuerdo con ella, pese a que declaren lo contrario. En el contexto de su práctica de décadas, la súbita ambigüedad de los periódicos respecto al submarino difícilmente pueda llamarse neutral.

Texto original en inglés, aquí.

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