Hay dos preguntas que la gente invariablemente repite cuando se entera de que soy escritor de telenovelas. La primera: ¿Quiere que le cuente una historia absolutamente real que le serviría para escribir uno de sus culebrones? La segunda, y más complicada, es: ¿Cómo se escribe una telenovela exitosa?
La respuesta a la primera generalmente implica aumentar la percepción de ser un hombre inmensamente antipático, pues por experiencia prefiero no comprometerme con historias a las que les pueden aparecer autores y litigios en los que no me quiero enredar.
La respuesta de la segunda pregunta es mucho más sencilla: No tengo ni idea.
Aparentemente la fórmula es elemental y existen varias definiciones de autores cuyos nombres no puedo recordar. La que más me gusta es la de un amigo polaco que define la telenovela como una historia en donde una joven pobre, preferiblemente hija de madre soltera, se enamora de un idiota rico y sufre durante ciento veinte horas. Las tías, por supuesto, lloran.
Pero el asunto es mucho más complicado. Los ingredientes, como en las sopas, son más o menos los mismos. Una historia de amor difícil. Un grupo de opositores, generalmente villanos desalmados, que durante toda la historia demuestran su incompetencia para causar el mal. Un grupo de apoyo compuesto por amigos y bufones, y una categoría casi imposible llamada “la oreja”, que no es más que una buena amiga a la que la protagonista le cuenta todo lo que ya los televidentes saben, pero que para aquellos que se han perdido un capítulo resulta fundamental para no perderse en las intrincadas tramas de la historia.
Todo lo anterior adobado con ingrediente saborizantes como la lucha de clases, los procesos aspiracionales -horrible palabra inventada por los ejecutivos de televisión- de la heroína, que no quiere seguir siendo pobre, como casi nadie en el mundo, y finalmente dosis controladas de sexo y violencia.
Todo esto se mezcla en escenarios de cartón, con algunas esporádicas apariciones de los llamados exteriores en donde se muestran lugares paradisiacos, mansiones descomunales, automóviles lujosos y una callecita de barrio medio derruida, pero simpática y limpia, en donde los buenos generalmente viven. Es de anotar que los ricos deben ser inescrupulosos, fríos, corruptos y torpes, por lo cual uno se pregunta, ¿cómo pudieron llegar a ser ricos? O acaso aquí la ficción es simplemente un reflejo de la realidad.
Definir los ingredientes no garantiza el éxito, en cambio escoger un elenco tampoco. La gente adora a sus estrellas, pero he llegado a pensar que no les perdonan que se salgan de sus roles. Si la joven actriz saltó a la fama por ser una estupenda víctima, siempre van a esperar que lo siga siendo. Debe ser agobiante para actrices y actores encasillarse en personajes que los
perseguirán toda la vida y serán su cárcel y perdición, pero afortunadamente para ellos la paga es buena y la fama justifica el sacrificio, por algo escogieron la profesión.
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Luis Felipe Salamanca es el más conocido escritor de telenovelas de Colombia. Es autor de Pedro el Escamoso, Pecados Capitales, La Ex, María Madrugada, La Pena Máxima, El Pasado No Perdona, Amores Cruzados, La Quiero A Morir, entre otras. También es productor y director. Vive en Bogotá.
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marlin
1 mes atrás
Escribir no tiene ciencia, la ciencia es lograr que lo que escribimos guste a los demas. He escrito cinco libros, 3 de ellos novelas y no veo la luz al final del tunel. Claro, al leer los consejos anteriores veo que adolezco de algunos errores o falta de trucos que espero corregir en las siguientes. Gracias a todos.
leonardo morales
11 mess atrás
genial, escribir es lo más bello que existe, admiro profundamente a quienes se dedican a esto, la imaginación es desvordante y llevada a la pantalla es la culminación de esta magia.
mary
1 año atrás
hola me enncanto q compartieras un poquito de tu exito con las prsonas q admiran su carrera mi sueño es algun dia llegar a escribir novelas y q tambien lleguen a agradar alas personas gracias….
Maria
1 año atrás
Soy profesora de espanol en una escuela secundaria y mas que leer sobre la trama de una telenovela, me encantaria saber sobre el proceso de escribir un guion para una telenovela. Gracias
Maria
Gille shaudiere
1 año atrás
Mis sinceras palabras de agradecimiento por compartir su sabiduría creqo que personas como usted que se preuacupan por las inquietudes de los que nos sentimos identificados con la escritua. Son las quehacer falta para may el genero de las telenovelas prácticamente es myrazon de vivir desde que tengo 2 años y medio. Estoy viendo y entendiendo las novelas y desde hace unos años me despertaron las ganas describir , darle vida a una historia y distintos personajes con mis años como observador he llegado a identificar que es lo que al publico le gusta y con mucho orgullo hoy digo que tengo casi 2 historias terminadas y que quizás sean un insulto a las novelas , telenovelas o sean tesoros esperando por ser descubiertos lo que se es que nunca kiero dejar de aprender sobre lo que me gusta y de Verdad espero que la vida Mede la oportunidad de escribir profesionalmente y seguir creando mas historias. Y que me dejen de ver como el niño venezolano de 15 anos que no quiereponer los pies en la tierra.
Gille shaudiere
Mireya Loher
1 año atrás
Tengo 19 y comenze a escribir a los 13 aun sigo aprendiendo una ke otra cosita pero me gustaria saber mas sobre los guiones
nicolas
1 año atrás
Muy bueno el amigo polaco!!
Vicente Forte
1 año atrás
Un dramaturgo importante venezolano (José Ignacio Cabrujas) decía que todas las telenovelas son “El Conde de Montecristo” pero contado de otra manera.
Lo que es cierto es que a pesar de haber estudiado todo al respecto, nunca me ha sido posible conseguir un trabajo escribiendo para TV.
O es muy muy muy complicado (sarcasmo) o es una rosca. Harina de otro costal.
Saludos.
Eduardo
1 año atrás
Cómo no va a tener éxito: la tiene clarísima. Gracias por compartir algún secreto, que ayuda a entender el género… y a los que lo adoran.