
Un escándalo financiero casi quebró a este pequeña isla (población: apenas 300.000) hace poco más de un año, pero Islandia ya barrunta un nuevo destino: convertirse en paraíso para periodistas y editores al ofrecer una de las legislaciones paras proteccionistas de la libertad de expresión y el periodismo de investigación en el mundo.
La propuesta, conocida como “Icelandic Modern Media Initiative”, combina en una sola leyes de muy diversos países: protección de informantes y reglas para proveedores de internet de los Estados Unidos; protección de Fuentes de Bélgica; libertad de información en Estonia y Escocia; protección contra el “turismo antilibelo” de Nueva York (la práctica de demandar en cortes como las británicas, donde los periodistas llevan la peor parte).
(…) Hay 19 sponsors de la iniciativa en el Althing, el parlamento islandés, un tercio de su membresía, representantes de todo el espectro político, aseguró Birgitta Jonsdottir, una de los legisladores que presentó el paquete. Aunque el gobierno de izquierda que asumió tras la crisis financiera no tiene una posición oficial, observó, presumiblemente simpatiza con la idea.
El plan (…) tomó forma en diciembre con la ayuda de dos líderes del sitio Wikileaks.org (ver post aquí), Julian Assange and Daniel Schmitt (…). La idea es, en parte, práctica: así como hay negocios que se trasladan a las Islas Caimán o a Suiza para aprovechar las protecciones legales, las publicaciones podrían mudarse a Islandia, o al menos a los servidores que publican sus sitios web para obtener sus beneficios y el acceso a los muchos recursos de energía locales.
(…) Para algunos expertos en cómo internet está cambiando las leyes de medios, la iniciativa islandesa debería ser saludada más como una idea audaz que como una auténtica protección legal. “La propuesta es sobre todo simbólica, lo cual no es poco importante”, dijo David Ardia, quien dirige el proyecto de ley de medios en el Berkman Center de la Escuela de Leyes de Harvard. “Su impacto será sentido probablemente en el largo plazo”.
(…) “Obviamente Islandia no puede aprobar una ley que afecta las leyes nacionales de otros países, que cambie la ley en China, Pakistán o Turquía”, observó. “Puede decir que sus cortes no aceptarán una sentencia de las cortes de otro país”, agregó, pero en tanto la publicación tenga recursos en ese otro país, será vulnerable. “La mayor parte del periodismo se hace en el terreno. Esto puede ser grandioso para dar protecciones a los servidores, pero no ayudará a los sitios locales”.
Que tal paquete sin precedentes tenga una chance es un reflejo de cómo la crisis realineó la política en Islandia, un hecho tipificado en el ascenso de Jonsdottir, una escritora y activista de internet de 42 años. En una entrevista en Reykjavik, Jondsdottir contó una vida llena de peripecias, que incluían un breve trabajo vendiendo aspiradoras en New Jersey. Antes de entrar al parlamento, traducía y diseñaba libros, y organizaba protestas sobre Tibet fuera de la embajada china.
Dos tercios de los miembros del parlamento, como ella, tienen menos de dos años en el puesto, apuntó. “Nunca me hubiera decidido a ir al Congreso si no hubiera existido la crisis”, explicó. Su partido, el Movimiento, fue creado apenas ocho semanas antes de la elección. A pesar de sus escasos fondos, ganó el 7 por ciento de los votos. (…)
Texto original, aquí.
Según el calendario del parlamento islandés, la ley podría ser votada entre abril y mayo de 2010.
El sitio de la Icelandic Modern Media Initiative, aquí.



March 26th, 2010 → 1:06 pm @ elpuercoespín
0